La epidemia de ébola se extiende a una sexta provincia en la República Democrática del Congo
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África) confirmaron este jueves la expansión de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) hacia una sexta demarcación administrativa. El registro de una víctima mortal en la provincia de Bajo Uele, al norte del país, marca un nuevo avance del virus en un territorio que, hasta la fecha, se mantenía libre de la enfermedad.
El director general de los CDC de África, Jean Kaseya, detalló en rueda de prensa que el caso índice en esta nueva zona corresponde a una persona que evadió el área de contención sanitaria para trasladarse a Buta, capital provincial de Bajo Uele, donde finalmente falleció. Según el balance oficial, desde la declaración del brote el pasado 15 de mayo, la presencia del virus se ha ramificado desde tres zonas iniciales hasta alcanzar 54 áreas de salud en la actualidad.
La situación geográfica de Bajo Uele incrementa la preocupación de las autoridades regionales, debido a que esta provincia posee la frontera más extensa con la República Centroafricana. Asimismo, la vecina provincia de Alto Uele, donde la transmisión ya es activa, limita con Sudán del Sur. La porosidad de estas fronteras y el desplazamiento de población representan desafíos críticos para el control epidemiológico en el noreste del continente.
De acuerdo con los datos técnicos proporcionados por el organismo sanitario de la Unión Africana, la velocidad de propagación actual se vincula directamente con la falta de protocolos sanitarios en los fallecimientos. Más del 63 % de los decesos se producen en el ámbito comunitario, donde no se aplican las barreras necesarias para entierros seguros, facilitando el contacto directo con los fluidos corporales del fallecido y la posterior cadena de contagios.
El Gobierno de la RDC ha actualizado las cifras de la emergencia, elevando a 2.128 el número de víctimas mortales y a 4.566 los casos confirmados. En términos de distribución territorial, la transmisión se mantiene activa en las provincias de Ituri —epicentro del brote—, Kivu del Norte, Alto Uele y Tshopo. En contraste, la provincia de Kivu del Sur registra una tregua epidemiológica de 76 días sin nuevos contagios confirmados.
Esta epidemia se ha consolidado como el segundo brote con mayor número de contagios en la historia del país, superando las cifras registradas entre 2018 y 2020. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha precisado que el virus comenzó a circular en el este congoleño a principios de año, aunque investigaciones académicas sugieren que las infecciones iniciales podrían datar del mes de enero.
Finalmente, los especialistas advierten de la complejidad clínica del actual brote, vinculado a la cepa de Bundibugyo. Esta variante presenta una tasa de letalidad que oscila entre el 30 % y el 50 %. A diferencia de otras cepas del virus del Ébola, para la variante Bundibugyo no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, lo que limita las intervenciones médicas a los cuidados de apoyo y el aislamiento preventivo.


