martes, septiembre 1, 2026
InicioSociedadEl Niño: su mayor intensidad en 1.000 años por el clima

El Niño: su mayor intensidad en 1.000 años por el clima

Un estudio científico vincula la intensificación del fenómeno de El Niño con el calentamiento global

Una investigación internacional basada en registros de corales de las islas Galápagos ha determinado que la variabilidad de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) en el Pacífico oriental es actualmente un 36,5 % mayor que durante el milenio preindustrial. El estudio, publicado en la revista Science, asocia este incremento al aumento de la temperatura global, señalando que la intensificación del fenómeno ha sido especialmente pronunciada durante las últimas cuatro décadas.

La relevancia del hallazgo reside en la excepcionalidad estadística de los datos. Según Julia Cole, investigadora de la Universidad de Michigan y autora principal del estudio, la intensidad actual del sistema de El Niño no tiene precedentes en los registros de los últimos 1.000 años. El equipo de investigación utilizó 13 modelos climáticos de última generación para simular las condiciones del pasado y concluyó, con un nivel de confianza superior al 95 %, que los cambios observados superan las variaciones naturales históricas.

Para establecer esta línea de referencia, los científicos emplearon mediciones geoquímicas de alta resolución en corales modernos y fosilizados. Estos organismos actúan como archivos climáticos naturales, ya que su composición química es sensible a los cambios de temperatura oceánica en el Pacífico ecuatorial oriental, una región crítica para el desarrollo del ENSO. La comparación de la desviación estándar entre los periodos modernos y preindustriales permitió confirmar que la tendencia actual se alinea con el calentamiento global antropogénico.

Respecto a los mecanismos físicos que explican esta intensificación, los expertos plantean la hipótesis de una mayor estratificación del océano. Al calentarse el Pacífico tropical y aumentar las precipitaciones, el agua superficial se vuelve más cálida y dulce, dificultando su mezcla con las aguas profundas. Esta condición permite que la superficie oceánica responda con mayor intensidad a los vientos, los cuales desempeñan un papel fundamental en el desencadenamiento y mantenimiento de los episodios de El Niño.

Las implicaciones de un fenómeno de El Niño más severo son globales y directas sobre la seguridad humana y la infraestructura. El estudio advierte que eventos más intensos se traducen en un incremento de desastres naturales como sequías prolongadas, inundaciones, incendios forestales y alteraciones graves en los ecosistemas marinos. Estas consecuencias afectan de manera crítica el suministro de alimentos, la salud pública y la estabilidad de las viviendas en diversas regiones del planeta.

Finalmente, los autores de la investigación subrayan que, aunque los registros paleoclimáticos permiten comprender la evolución del sistema, la mitigación de los impactos futuros dependerá de las acciones globales contra la crisis climática. La capacidad de anticipar estos eventos extremos a través de modelos mejorados se presenta como una herramienta esencial para la preparación y respuesta institucional ante las consecuencias de un clima en transformación.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments