El contingente español en Turquía pone a prueba el sistema Patriot frente a cazas F-16
La unidad de defensa antiaérea de las Fuerzas Armadas españolas desplegada en la base de Incirlik, al sur de Turquía, ha completado un ejercicio de adiestramiento avanzado junto a la Fuerza Aérea turca. Durante las maniobras, cuatro cazas F-16 del país anfitrión simularon perfiles de ataque enemigo para evaluar la capacidad de detección, seguimiento y respuesta del sistema de misiles Patriot operado por el contingente español XXIV.
Según ha informado el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), el entrenamiento se centró en las denominadas amenazas aéreas de tipo ABT (Air Breathing Threat), una categoría que engloba aeronaves y vehículos propulsados. Los pilotos turcos, pertenecientes al Escuadrón 166, emplearon tácticas de ocultación y maniobras de alta velocidad para intentar evadir los sensores de la batería española, permitiendo así a los operadores medir la eficacia del sistema en escenarios cercanos al combate real.
En el ejercicio participaron activamente los especialistas del Centro de Información y Coordinación (ICC) y de la Estación de Control de Empeños (ECS), núcleos operativos donde se gestiona la información captada por el radar y se dirigen las acciones de combate de la batería. La coordinación entre las aeronaves en vuelo y la unidad de tierra fue gestionada a través de un destacamento de enlace turco, garantizando la fluidez de las comunicaciones durante el desarrollo de las maniobras.
El capitán Pelegrina, jefe de operaciones de la misión española, destacó la relevancia de estas prácticas al señalar que el adiestramiento frente a objetivos reales constituye la mejor garantía para el cumplimiento de la misión asignada por la OTAN. Este tipo de colaboraciones no solo perfeccionan la técnica de las tripulaciones, sino que refuerzan la interoperabilidad y la cooperación militar entre España y Turquía en el marco de la Alianza Atlántica.
España mantiene de forma ininterrumpida una batería Patriot en territorio turco desde enero de 2015, tras el compromiso adquirido con la OTAN para proteger a la población civil ante las amenazas derivadas de la guerra en Siria. En la actualidad, el despliegue cuenta con aproximadamente 140 militares del Ejército de Tierra, quienes asumieron el relevo del contingente anterior el pasado mes de junio bajo el paraguas de la operación de asistencia mutua de la Alianza.
Esta presencia militar en Incirlik se integra en la Defensa Aérea y Antimisil Integrada de la OTAN (NATO IAMD), un marco estratégico de defensa permanente denominado Persistent Effort. Dicho dispositivo incluye otras capacidades españolas en el flanco oriental, como la unidad de defensa antiaérea Nasams en Letonia y el radar de vigilancia aérea en Rumanía, consolidando la participación de las Fuerzas Armadas en la protección del espacio aéreo aliado.


