La puja por Rodrigo Hernández intensifica la rivalidad entre el Real Madrid y el FC Barcelona
El mercado de fichajes europeo se encuentra a la expectativa ante el futuro de Rodrigo Hernández, mediocentro del Manchester City, cuya salida del club inglés ha generado una disputa directa entre el Real Madrid y el FC Barcelona. Mientras la entidad madridista mantiene negociaciones avanzadas desde hace semanas, la irrupción del club azulgrana ha modificado las condiciones económicas de una operación que, por el momento, se mantiene bloqueada por las pretensiones financieras de la directiva británica.
El Real Madrid, bajo el interés deportivo de José Mourinho, ha puesto sobre la mesa una oferta inicial de 80 millones de euros, desglosados en 40 millones fijos y otros 40 en variables vinculados a objetivos deportivos. No obstante, el Manchester City, representado por su consejero delegado Ferrán Soriano, ha calificado esta propuesta de insuficiente, manteniendo una exigencia firme de 100 millones de euros para autorizar el traspaso del internacional español.
Por su parte, el FC Barcelona ha entrado en la operación con una propuesta de 75 millones de euros fijos. Según fuentes conocedoras de la situación, la intención inicial de la directiva encabezada por Joan Laporta era encarecer el fichaje para su rival directo; sin embargo, la inviabilidad de otras incorporaciones como la de Julián Álvarez ha convertido la opción de Rodri en un objetivo real para el Camp Nou.
La viabilidad de la oferta barcelonista está supeditada estrictamente a la salida de activos de su actual plantilla. La posible venta de Ferrán Torres, quien ha sido puesto en el mercado tras su desempeño en la final del Mundial, se presenta como la condición indispensable para que el club catalán pueda afrontar el desembolso y cumplir con las normativas de control financiero que aún condicionan su margen de maniobra.
Desde la perspectiva del Manchester City, la postura negociadora se ha visto reforzada por las recientes inversiones del mercado, señalando el fichaje de Yan Diomande por el Real Madrid —cifrado en 120 millones de euros— como baremo para defender el precio de salida de Rodri. Pese a que el jugador ha manifestado su interés en recalar en la capital española, el club «sky blue» no parece dispuesto a rebajar sus pretensiones a menos que la cuantía fija de la oferta madridista aumente considerablemente.
El contexto institucional del Manchester City también juega un papel determinante en las negociaciones. Tras la salida de Pep Guardiola y la llegada de Enzo Maresca al banquillo, sumado a la incertidumbre por posibles sanciones relacionadas con el fair play financiero, la entidad inglesa busca maximizar sus ingresos por ventas. Se espera que el desenlace de esta terna entre los dos principales clubes de España y el vigente campeón inglés se resuelva en las próximas jornadas, una vez se definan las salidas previstas en ambas plantillas.


