Italia rechaza el ultimátum de España y mantiene la suspensión de Schengen
El Gobierno de Italia, liderado por Giorgia Meloni, ha ratificado su decisión de mantener la suspensión del Acuerdo Schengen y los controles fronterizos para los viajeros procedentes de España. A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo italiano ha manifestado que no aceptará «ultimátums ni imposiciones extranjeras» en asuntos que competen a su seguridad nacional, rechazando de forma explícita la exigencia del Gobierno de España de poner fin a estas restricciones antes del próximo domingo.
La escalada de tensión diplomática se produce tras la decisión de Roma, adoptada el pasado 1 de agosto, de reintroducir controles en su frontera con España como respuesta a la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta desde Marruecos. Ante la negativa italiana de rectificar, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha advertido que adoptará medidas «proporcionales» para proteger los intereses y la dignidad de los ciudadanos españoles, denunciando que la medida genera inseguridad jurídica y afecta a la movilidad de miles de pasajeros en pleno periodo estival.
Desde el Palacio de la Moncloa se califica la actuación del Gobierno de Meloni como una medida sin precedentes en la historia reciente, ejecutada de forma unilateral y sin aviso previo. El Gobierno español sostiene que los argumentos italianos son «espúreos» y no se ajustan al Código de Fronteras Schengen. Según argumenta Madrid, los inmigrantes que acceden de forma irregular a Ceuta no pueden entrar libremente al espacio común europeo debido al régimen especial de la ciudad autónoma; además, se ha informado de que la práctica totalidad de estas personas ya han sido retornadas a Marruecos.
En su réplica institucional, España ha recurrido a los datos de Frontex para señalar que Italia es el Estado miembro que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que llegan a duplicar las españolas. Asimismo, Madrid recuerda que Italia incumple el Reglamento de Dublín desde 2022, lo que incrementa la presión migratoria sobre el resto de los socios europeos. España subraya que, a pesar de ello, nunca ha introducido controles para viajeros italianos y ha mantenido una política de solidaridad, como la acogida de inmigrantes de Lampedusa en 2023.
Por su parte, la Comisión Europea y organismos como Frontex han indicado que no se han detectado movimientos de inmigrantes desde Ceuta hacia otros Estados miembros de la Unión Europea que justifiquen técnicamente la suspensión del tratado de libre circulación. Sin embargo, la administración de Meloni mantiene su postura firme en materia de control fronterizo, profundizando el distanciamiento diplomático entre ambos países mediterráneos.


