La misa funeral por las víctimas del accidente de Urda se adelanta al 10 de noviembre con la asistencia de los Reyes
La Catedral Primada de Toledo acogerá el próximo martes, 10 de noviembre, la misa funeral en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda. La ceremonia, que estaba inicialmente programada para el día 12, ha sido adelantada por razones de coordinación de las agendas de las diversas instituciones participantes, según ha informado la Oficina de Información del Arzobispado de Toledo a través de un comunicado oficial.
A pesar del cambio de fecha, la hora del oficio religioso se mantiene a las 19:00 horas. El acto litúrgico estará presidido por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, quien oficiará la misa junto al obispo auxiliar, Francisco César García Magán. El evento contará con una amplia representación de la jerarquía eclesiástica española, incluyendo a los obispos de las diócesis de Cuenca, Guadalajara, Ciudad Real y Albacete, así como al presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Javier Argüello.
La Casa de S.M. el Rey ha confirmado este miércoles que Don Felipe VI y Doña Letizia asistirán a la ceremonia en la capital castellanomanchega. Los monarcas ya se desplazaron a la zona del siniestro el día posterior al accidente para visitar a los heridos y transmitir su apoyo a los familiares de los fallecidos. Su presencia en la Catedral Primada refuerza el carácter institucional del homenaje a las víctimas de la tragedia ferroviaria.
En el plano político, el Partido Popular ha ratificado la asistencia de su presidente nacional, Alberto Núñez Feijóo, quien acompañará a las autoridades locales y regionales en el templo toledano. La reprogramación del evento busca asegurar la presencia de todos los estamentos del Estado y de la Iglesia en una jornada de duelo que ha conmocionado a la opinión pública nacional.
El Arzobispado de Toledo ha precisado que el ajuste de calendario responde exclusivamente a la necesidad de facilitar la concurrencia de las autoridades civiles y eclesiásticas confirmadas. Se espera que la ceremonia suponga un acto de despedida solemne en el que participen numerosos fieles y representantes de la sociedad civil de Castilla-La Mancha.


