El Gobierno niega el uso de aviones oficiales por parte del expresidente Zapatero tras su mandato
El Gobierno de España ha desmentido de forma categórica que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, o cualquier otro antiguo jefe del Ejecutivo, haya utilizado aeronaves del Ejército del Aire para desplazamientos privados tras el cese de sus funciones. Esta aclaración se produce en respuesta a una batería de preguntas parlamentarias formuladas por el grupo parlamentario Vox en el Congreso de los Diputados.
En el documento remitido a la Cámara Baja, el Ejecutivo responde a las inquietudes presentadas por los diputados Rocío Aguirre, Carina Mejías y Andrés Rodríguez. Los parlamentarios de la formación se interesaron por diversas informaciones periodísticas que sugerían que el expresidente y sus familiares habrían empleado medios de transporte oficiales para viajar a la República Dominicana y otros destinos de Sudamérica.
La iniciativa parlamentaria de Vox hacía referencia a supuestas pruebas que obrarían en poder del comisionista Víctor de Aldama, según las cuales Zapatero habría hecho uso del avión oficial, comúnmente conocido como Falcon, en viajes no vinculados a la actividad institucional del Gobierno. Ante tales afirmaciones, el grupo de la oposición solicitó información detallada sobre las fechas de los trayectos, los destinos específicos y el motivo de los mismos.
Asimismo, los diputados demandaron un desglose presupuestario del gasto derivado de estas presuntas operaciones, incluyendo costes de combustible, personal de vuelo y mantenimiento de las aeronaves por cada viaje atribuido al expresidente socialista. La petición buscaba esclarecer si se habían destinado fondos públicos para sufragar desplazamientos de carácter estrictamente personal.
No obstante, la contestación oficial del Ejecutivo ha sido concluyente al respecto. «Ningún expresidente del Gobierno ha utilizado las aeronaves del Ejército del Aire una vez finalizado su respectivo mandato», afirma el texto enviado por el Gobierno. Con esta declaración, Moncloa niega la existencia de tales vuelos y, por consiguiente, la generación de cualquier gasto público asociado a los desplazamientos objeto de la consulta.
Esta respuesta parlamentaria se enmarca en el control al Ejecutivo que ejercen los grupos de la oposición sobre el uso de los recursos del Ministerio de Defensa y la gestión de la flota aérea reservada a las altas instituciones del Estado.


