El Gobierno elude detallar a Sumar los pormenores del encuentro entre Felipe VI y María Corina Machado
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha remitido una respuesta parlamentaria al grupo plurinacional Sumar en la que evita precisar si autorizó formalmente el encuentro mantenido entre el Rey Felipe VI y la dirigente opositora venezolana, María Corina Machado, el pasado mes de marzo. El Ejecutivo se ha limitado a reiterar su posición oficial de interlocución con todas las partes en el conflicto venezolano, sin profundizar en los criterios técnicos o políticos que motivaron la cita.
La reunión entre el monarca y Machado tuvo lugar en Santiago de Chile, coincidiendo con la asistencia de ambos a la toma de posesión del presidente José Antonio Kast el pasado 11 de marzo. A pesar de que el encuentro no figuraba en la agenda oficial de la Casa del Rey, su existencia trascendió tras la publicación de material gráfico por parte de Zarzuela. En aquel momento, el Ministerio dirigido por José Manuel Albares señaló que la audiencia se produjo a petición de la líder opositora y en coordinación con Exteriores.
Ante estos hechos, los diputados de Sumar, socio minoritario de la coalición de Gobierno, registraron una serie de preguntas para esclarecer si el Ejecutivo había «recomendado o autorizado» expresamente el contacto. La formación interesó conocer los «criterios» seguidos para facilitar el encuentro con Machado, a quien calificaron en su escrito como una «figura controvertida», y cuestionaron qué mensaje institucional se pretendía proyectar con dicha imagen.
En el plano protocolario, destaca que durante aquel viaje el Rey no estuvo acompañado por el ministro de jornada, José Manuel Albares, sino por la secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo, Susana Sumelzo. Este relevo en el acompañamiento habitual fue uno de los puntos sobre los que la formación de Yolanda Díaz solicitó mayores aclaraciones sin obtener una respuesta pormenorizada.
En su contestación oficial, a la que ha tenido acceso la prensa parlamentaria, el Gobierno ha optado por un tono genérico basado en el argumentario diplomático habitual respecto a la crisis venezolana. Según el texto, España mantiene su «compromiso firme con la defensa de la democracia y de los derechos humanos» y asegura mantener canales de comunicación abiertos tanto con el Ejecutivo de Caracas como con la oposición democrática.
La respuesta concluye reafirmando la voluntad del Gobierno de apoyar una «solución política y pacífica que permita al pueblo de Venezuela decidir de manera libre su futuro». Esta postura se mantiene en línea con la reciente estancia de Machado en Madrid, donde, a diferencia de su encuentro con el monarca en Chile, no mantuvo ninguna reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por decisión de la propia dirigente venezolana.


