El Tribunal de La Haya condena a 25 años de cárcel al expresidente de Kosovo Hashim Thaçi por crímenes de guerra
Las Salas Especializadas de Kosovo, con sede en La Haya, han condenado este miércoles al expresidente de Kosovo y antiguo comandante del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), Hashim Thaçi, a una pena de 25 años de prisión. El tribunal lo ha hallado culpable de crímenes de guerra cometidos durante el conflicto armado entre 1998 y 1999, incluyendo asesinatos, torturas y detenciones ilegales de opositores políticos y civiles.
La sentencia considera acreditada la responsabilidad de Thaçi en el asesinato de 96 personas y en la detención arbitraria de otras 385. Asimismo, el fallo judicial detalla que el exmandatario participó en actos de tortura contra 303 personas y en el trato cruel de medio centenar de víctimas. Según el juez presidente, Charles Smith, Thaçi no solo alentó estos delitos, sino que participó activamente en una «empresa criminal conjunta» cuyo propósito era asegurar el control político de Kosovo mediante la eliminación de adversarios.
El tribunal subrayó que muchas de las detenciones y actos violentos se justificaron bajo acusaciones de espionaje o colaboración con las fuerzas serbias, basadas frecuentemente en rumores no verificados. A pesar de la gravedad de los hechos, los magistrados desestimaron seis cargos de crímenes de lesa humanidad presentados por la Fiscalía, al considerar que no se demostró que los ataques formaran parte de una ofensiva generalizada o sistemática contra la población civil en su conjunto.
La condena de 25 años resulta inferior a los 45 años solicitados inicialmente por el Ministerio Público. Por su parte, la defensa de Thaçi, quien ha negado todos los cargos durante el proceso, solicitó la absolución alegando la falta de pruebas directas que vinculen al expresidente con los crímenes. Los abogados defensores han sostenido que el juicio constituye un intento de reinterpretar la historia del conflicto bélico en la región.
Tras conocerse el veredicto, se han registrado protestas multitudinarias en Pristina, la capital de Kosovo, donde miles de seguidores de Thaçi se congregaron para expresar su rechazo a la decisión judicial. Ante la posibilidad de disturbios, las fuerzas de seguridad locales y las misiones internacionales de mantenimiento de la paz han reforzado las medidas preventivas. La Embajada de Estados Unidos en la zona ha emitido una recomendación a sus ciudadanos para evitar aglomeraciones.
Las Salas Especializadas de Kosovo fueron establecidas en 2015 bajo supervisión internacional para investigar los delitos cometidos por miembros del ELK. La sentencia dictada este miércoles, que aún puede ser recurrida por la defensa, representa uno de los hitos judiciales más significativos relacionados con el legado de la guerra de Kosovo y la posterior declaración de independencia de 2008, temas que continúan generando una profunda división política y social en los Balcanes.


