El incendio de Murias de Ponjos obliga a la evacuación de tres localidades en León tras declararse el Nivel 2 de peligrosidad
Las autoridades de la Junta de Castilla y León han procedido a la evacuación preventiva de las poblaciones de Rosales, Folloso y Andarraso ante el avance del incendio forestal declarado en Murias de Ponjos, en la provincia de León. La decisión se tomó tras elevarse el Índice de Gravedad Potencial a Nivel 2 a las 22:35 horas de ayer, debido al riesgo significativo que las llamas representan para la población y los bienes de naturaleza no forestal en la zona.
El Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) determinó el desalojo de aproximadamente 40 residentes tras analizar la evolución del incendio en una reunión de urgencia. A los vecinos afectados se les ha facilitado alojamiento en las escuelas de la localidad de Riello, mientras los servicios de emergencia supervisan la seguridad de los núcleos urbanos desalojados.
Eduardo Diego, delegado territorial de la Junta de Castilla y León en la provincia, informó que las condiciones meteorológicas, especialmente los fuertes vientos, favorecieron una rápida propagación inicial del fuego. No obstante, el representante institucional precisó que durante las últimas horas de la jornada de ayer se logró compactar el perímetro del incendio. La estrategia de extinción contempla que el avance de las llamas sea interceptado de forma natural por un arroyo situado en la trayectoria hacia las localidades de Rosales y Folloso.
Durante la noche, el operativo se ha centrado en labores terrestres y el uso de maquinaria pesada para consolidar el control sobre el frente del fuego. Según los datos oficiales proporcionados por la administración autonómica, el incendio se originó a las 19:45 horas de ayer por causas que se han calificado de accidentales, aunque los detalles técnicos del origen permanecen bajo investigación.
En las tareas de extinción y control trabajan actualmente un técnico, tres agentes medioambientales, una cuadrilla terrestre, tres autobombas y cuatro bulldozer. Los servicios de emergencia permanecen vigilantes ante el comportamiento del viento para evitar posibles reactivaciones que pongan en peligro la seguridad de las infraestructuras y las áreas residenciales de la comarca.


