La industria española de defensa urge a desbloquear el programa del futuro caza europeo ante el riesgo de parálisis
Las seis principales empresas españolas integradas en el programa del Sistema de Combate Aéreo del Futuro (FCAS) han emitido una declaración conjunta en la que advierten sobre las consecuencias de la «parálisis prolongada» que afecta actualmente al proyecto. Airbus Defence and Space, GMV, Grupo Oesía, Indra, ITP Aero y Sener han manifestado su plena disposición para liderar el desarrollo de un sistema de sexta generación, instando a las autoridades de España y a sus socios europeos a tomar decisiones definitivas para evitar la pérdida de capacidades tecnológicas críticas y empleo cualificado.
El comunicado, difundido este jueves, pone el foco en la situación del programa NGWS (Next Generation Weapon System), considerado el núcleo tecnológico del FCAS, el proyecto de defensa liderado por Francia, Alemania y España. Según las compañías firmantes, la demora en la adopción de una hoja de ruta definitiva —que se prolonga ya por más de un año— compromete no solo la cadena de suministro estratégica, sino también la autonomía estratégica del continente en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica internacional.
La industria nacional sostiene que España se encuentra en una «posición óptima» para impulsar este sistema de armas de nueva generación, concebido bajo un enfoque de «Sistema de Sistemas». Este modelo integral contempla el desarrollo de un avión de combate avanzado, operadores remotos (drones), una nube de combate y capacidades de combate colaborativo. El objetivo sectorial es que estas tecnologías alcancen su operatividad y entren en servicio para el año 2040.
«No podemos permitirnos perder más tiempo», subrayan las empresas en su nota pública. Las entidades aseguran disponer de las capacidades necesarias para diseñar, desarrollar, producir y mantener de forma integral este complejo ecosistema de defensa. Esta solvencia técnica, defienden, es el resultado de años de inversión y de una estrecha colaboración con el Ministerio de Defensa y diversos organismos nacionales, lo que ha permitido alcanzar hitos tecnológicos decisivos en el ámbito de la soberanía aérea.
En su declaración, las seis compañías reafirman su compromiso con el FCAS como el proyecto de referencia para la industria de defensa europea. No obstante, muestran su disposición a incorporar a otros países y sectores industriales de la Unión Europea que compartan los mismos objetivos estratégicos, con el fin de evitar escenarios de bloqueo que perjudiquen la competitividad del programa frente a otros desarrollos internacionales de sexta generación.
Finalmente, el consorcio de empresas ha reiterado su apoyo continuo al Ministerio de Defensa en la adquisición de capacidades avanzadas. La industria advierte que el retraso en la ejecución de las fases previstas no solo afecta al calendario operativo de las fuerzas armadas, sino que pone en riesgo el mantenimiento del tejido industrial de alta especialización que se ha consolidado en España gracias a la participación en este programa multinacional.


