El Kremlin desmiente supuesta amenaza con drones contra el avión de Volodímir Zelenski
El Gobierno de la Federación Rusa ha negado de manera categórica las versiones que indican que el avión del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se encontrara bajo amenaza de un ataque con drones durante su tránsito desde Moldavia hacia Oslo. Las declaraciones surgen como respuesta a las denuncias emitidas por altos cargos del Gobierno de Noruega, quienes señalaron que la aeronave estuvo en riesgo al despegar de territorio moldavo el pasado martes.
Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, calificó el incidente como una «amenaza ficticia» durante su comparecencia de prensa telefónica habitual. Según el funcionario, el evento nunca tuvo lugar y sostuvo que sectores de la propia administración ucraniana habrían reconocido la inexistencia del peligro, contradiciendo así las versiones internacionales publicadas en las últimas horas.
En contraste, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, alertó previamente sobre la gravedad de la situación. De acuerdo con el jefe de Gobierno de Noruega, el avión de Zelenski estuvo próximo a ser impactado por un dron en el momento de su salida desde Moldavia. Støre enmarcó el suceso dentro de la realidad de seguridad que enfrenta el mandatario ucraniano en sus desplazamientos internacionales.
Por su parte, el ministro de Finanzas de Noruega y exsecretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, confirmó que el propio Zelenski relató los pormenores del retraso en su salida durante las reuniones mantenidas en Oslo. Stoltenberg precisó que, si bien se registraron complicaciones y amenazas de seguridad que demoraron el vuelo, el objetivo principal del viaje —asistir al funeral del rey Harald V— pudo cumplirse tras el despliegue de los esfuerzos necesarios.
De forma paralela, el Ministerio de Defensa de Rusia informó en su reporte bélico diario sobre una serie de ataques realizados contra instalaciones logísticas en el puesto de control de Starokazache, ubicado en la frontera entre Ucrania y Moldavia. Moscú justificó estas acciones militares alegando que dicho punto es utilizado para la importación de armamento destinado a las fuerzas armadas de Ucrania, aunque no vinculó oficialmente estas operaciones con los incidentes denunciados por la delegación noruega.


