El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.
Israel y Líbano acuerdan avanzar hacia negociaciones directas para un acuerdo de paz integral
Los gobiernos de Israel y Líbano han acordado este martes la continuidad de las conversaciones bilaterales bajo la mediación de Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un cese definitivo de las hostilidades y sentar las bases para un acuerdo de paz integral. El encuentro, celebrado en Washington, representa el primer contacto diplomático de alto nivel entre ambas naciones desde 1993, según confirmó el Departamento de Estado en un comunicado conjunto.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto a los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y de Líbano, Nada Hamadeh Moawad. Las delegaciones calificaron la jornada como un «hito histórico» y centraron los diálogos en los pasos necesarios para iniciar negociaciones directas que permitan superar el alcance del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.
La administración de Estados Unidos manifestó su respaldo institucional a los planes de Beirut para restablecer el «monopolio de la fuerza», en referencia al desarme del partido-milicia chií Hezbolá. Asimismo, el Departamento de Estado vinculó el éxito de estas negociaciones con la posibilidad de desbloquear ayuda internacional para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano, subrayando la necesidad de poner fin a la influencia de actores externos en el país mediterráneo.
Por su parte, la delegación de Israel reiteró su compromiso de entablar un diálogo directo para resolver las cuestiones pendientes y garantizar la seguridad fronteriza. El gobierno israelí insistió en la importancia de desmantelar las infraestructuras de grupos armados no estatales, expresando su disposición a colaborar con el Ejecutivo libanés para lograr una estabilidad duradera en la región.
El equipo negociador de Líbano reafirmó la «necesidad urgente» de que se respete la integridad territorial y la soberanía del Estado. En este sentido, solicitaron el cumplimiento estricto del alto el fuego de 2024 y la implementación de medidas concretas para aliviar la crisis humanitaria que atraviesa el país. Beirut ha apelado a la comunidad internacional para gestionar el impacto del conflicto que se intensificó el pasado 2 de marzo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, autorizó formalmente estas negociaciones directas el pasado jueves, con el mandato de trabajar hacia el establecimiento de relaciones pacíficas. Este acercamiento diplomático se produce en un contexto de alta tensión bélica, donde las autoridades libanesas han contabilizado casi 2.090 víctimas mortales y más de 6.700 heridos debido a la escalada de los ataques y la incursión terrestre israelí en busca de una zona desmilitarizada.


