La Unión Internacional de Eruditos Musulmanes rectifica su postura sobre la soberanía de Ceuta y Melilla
El presidente de la Unión Internacional de Eruditos Musulmanes (IUMS), Ali Qaradaghi, ha emitido una rectificación oficial tras calificar inicialmente a Ceuta como «la frontera entre España y Europa». Tras recibir una serie de críticas procedentes de sectores marroquíes, el líder religioso ha corregido su declaración para describir a las ciudades autónomas españolas como «territorios marroquíes e islámicos», atribuyendo sus palabras anteriores a un error de su equipo de comunicación.
En su comunicado original referente a la crisis migratoria, Qaradaghi había enmarcado los sucesos en la ciudad autónoma como parte de un «complot» liderado por «los sionistas» con la supuesta colaboración de ciertos países islámicos. Según el religioso, esta maniobra pretendía perjudicar al Ejecutivo español debido a sus recientes posicionamientos diplomáticos respecto a la causa palestina. Sin embargo, la mención de Ceuta como territorio europeo generó un fuerte rechazo en Marruecos, lo que motivó la posterior aclaración institucional.
La Unión Internacional de Eruditos Musulmanes, presidida por Qaradaghi desde principios de 2024, constituye una de las redes de juristas y teólogos del islam suní más influyentes a nivel global. Esta organización ha mantenido históricamente posiciones polémicas respecto a la integridad territorial de España. En 2022, el entonces presidente de la entidad, Ahmed Raissouni, defendió la tesis del «Gran Magreb», un proyecto que reclama la soberanía sobre Ceuta, Melilla, Mauritania y zonas de Argelia, llegando a instar a una movilización similar a la Marcha Verde.
Desde la perspectiva histórica y jurídica, el Reino de Marruecos ha catalogado a las ciudades autónomas como «territorios ocupados» desde su constitución como Estado moderno en 1956. No obstante, las Naciones Unidas rechazaron en 1975 la petición de Rabat para incluir a ambas ciudades en la lista de territorios no autónomos pendientes de descolonización. La soberanía española sobre Melilla se remonta a 1497 y sobre Ceuta a 1640, periodos significativamente anteriores a la fundación del actual Reino de Marruecos.
Este nuevo episodio de tensión retórica se produce en un contexto de complejidad migratoria en la frontera sur. Mientras Qaradaghi ha intentado justificar su cambio de discurso como una defensa de los aliados de la causa palestina frente a supuestas injerencias externas, la doctrina del «Gran Marruecos» continúa siendo un punto de fricción recurrente en las declaraciones de líderes religiosos y políticos vinculados a la organización internacional de teólogos.


