El Gobierno afirma que no disponía de informes de inteligencia que previeran la magnitud de la crisis en Ceuta
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha asegurado este lunes que el Ejecutivo no contaba con ningún informe de inteligencia que alertara sobre la magnitud de la crisis migratoria sufrida el pasado jueves 30 de julio en Ceuta. Durante una entrevista en el programa ‘Mañaneros’ de TVE, la portavoz subrayó que, si bien se realiza un seguimiento constante, no existían datos previos que permitieran anticipar la entrada de aproximadamente 50.000 personas en una sola jornada, una cifra que las autoridades locales de la ciudad autónoma elevan hasta las 60.000 personas.
Saiz calificó la respuesta de la administración central como «inédita» y destacó la colaboración mantenida con Marruecos para gestionar la situación en la frontera. Ante las reiteradas consultas sobre un posible fallo en los servicios de información, la portavoz insistió en que «de ninguna manera se preveía algo tan inédito», desvinculando la falta de previsión de una negligencia operativa y centrándola en el carácter excepcional y masivo del suceso.
En el ámbito internacional, la portavoz hizo referencia a la misiva enviada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente Pedro Sánchez. Según explicó Saiz, la líder comunitaria ha puesto en valor la «rápida gestión» de los retornos efectuados por España. No obstante, el texto de la Comisión también señala la necesidad de que la Unión Europea incremente sus esfuerzos en la protección de las fronteras exteriores y aboga por implementar una vigilancia más rigurosa en los perímetros limítrofes.
Estas declaraciones se producen en paralelo a las manifestaciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien desde Zaragoza ha defendido el desempeño de los servicios de inteligencia adscritos a su departamento, así como de aquellos dependientes del Ministerio del Interior. Robles ha respaldado la profesionalidad de los analistas frente a las críticas por la falta de anticipación ante la crisis migratoria en la ciudad autónoma.
Por su parte, el Gobierno de Ceuta ha mostrado una postura divergente respecto a la fiabilidad de la cooperación internacional en la zona. La administración local ha calificado de insuficiente la respuesta actual y ha demandado medidas más contundentes para garantizar la integridad territorial y la seguridad en la frontera, en un contexto donde la presión migratoria continúa siendo el eje central del debate político nacional.


