Los incendios forestales en Madrid, Ávila y Castellón entran en fase de estabilización ante la llegada de una nueva ola de calor
Los principales focos de incendios forestales que afectan a la geografía española, localizados principalmente en la Comunidad de Madrid, Ávila y Castellón, mantienen una evolución favorable tras las labores de extinción desarrolladas durante la última madrugada. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha informado este martes de que, si bien el trabajo nocturno permite un margen de tranquilidad, los incendios en las zonas de Madrid y Ávila —donde se han calcinado aproximadamente 70.000 hectáreas— permanecen fuera de control, a la espera de un empeoramiento de las condiciones meteorológicas en las próximas horas.
En la Comunidad de Madrid, los servicios de emergencia concentran sus esfuerzos en el flanco norte del pantano de San Juan y en el municipio de Valdemaqueda. Un contingente de más de 400 efectivos ha trabajado en la consolidación de las líneas de defensa para impedir el avance de las llamas. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha manifestado un optimismo moderado ante la mejora de la situación, lo que ha permitido iniciar la planificación del realojo seguro de los vecinos en varios de los municipios que habían sido desalojados preventivamente.
Por su parte, el incendio originado en Burgohondo, Ávila, encara su sexta jornada con una evolución positiva tras los avances logrados en el control del perímetro, que alcanza los 160 kilómetros. Las localidades de Cebreros, Navaluenga, El Tiemblo y Las Navas del Marqués continúan bajo vigilancia estricta para evitar posibles reproducciones. No obstante, las autoridades mantienen la alerta máxima ante el ascenso térmico previsto, que podría dificultar las labores de enfriamiento del terreno.
En la Comunidad Valenciana, el incendio de la Vall d’Uixó, en Castellón, ha afectado hasta la fecha a unas 8.500 hectáreas con un perímetro de 72 kilómetros. Aunque la situación ha permitido levantar parcialmente los confinamientos de la población, el despliegue de los servicios de emergencia sigue activo. En la provincia de Toledo, el Gobierno ya ha autorizado el regreso de los residentes en nueve de los once municipios afectados, manteniendo la evacuación únicamente en La Iglesuela y Sartajada.
Según los datos facilitados por la Dirección General de Protección Civil, el impacto humano de los incendios asciende a 91.000 personas afectadas, desglosadas en 63.000 evacuados y 28.000 ciudadanos confinados. En lo que va de año, la superficie calcinada en el territorio nacional alcanza las 172.000 hectáreas, una cifra que sextuplica los registros del ejercicio anterior en el mismo periodo.
Las autoridades han reiterado el llamamiento a la prudencia extrema ante la previsión de un riesgo de incendio «muy alto» en gran parte del país. El incremento de las temperaturas, previsto a partir de este miércoles, sitúa a los operativos de emergencia en un estado de vigilancia intensiva para prevenir nuevos focos y asegurar la contención de los frentes que aún permanecen activos.


