El Tribunal Supremo de Italia confirma la custodia del hijo menor de Juana Rivas para el padre
El Tribunal Supremo de Cassazione de Italia ha desestimado el último recurso interpuesto por Juana Rivas contra la resolución que otorga la custodia de su hijo menor a Francesco Arcuri. Con esta decisión, el alto tribunal italiano ratifica que el menor continúe residiendo con el progenitor en la localidad de Carloforte, consolidando la línea judicial mantenida por las instancias inferiores del país transalpino.
La resolución se produce en un contexto procesal complejo, dado que Arcuri se encuentra actualmente procesado en el Tribunal Penal de Cagliari por presuntos malos tratos físicos y psicológicos hacia los dos hijos que tiene en común con Rivas. A pesar de este procedimiento penal abierto, la justicia civil italiana ha considerado que la estabilidad del menor debe recaer bajo la tutela del padre, una medida que el equipo jurídico de la madre de Maracena ha calificado de incoherente y lesiva para los derechos fundamentales de la infancia.
Tras conocerse el fallo, la representación legal de Juana Rivas ha anunciado su intención de elevar el caso a tribunales internacionales. Según un comunicado emitido por sus abogados, la decisión de la corte italiana supone agotar la vía interna tras haber instado todos los recursos posibles para evitar lo que consideran una situación de riesgo para el menor. La defensa sostiene que el sistema judicial no ha dado una respuesta adecuada a un conflicto que se extiende ya por más de una década.
En el ámbito de las relaciones familiares, Rivas ha denunciado públicamente la imposibilidad de comunicarse con su hijo menor desde el pasado 25 de julio, fecha en la que el niño regresó a Italia tras un periodo de estancia en España. Asimismo, ha puesto en conocimiento de las autoridades italianas un incidente ocurrido en mayo, en el cual el menor habría sido visto en silla de ruedas sin que, según su versión, el padre facilitara información detallada sobre su estado de salud.
Paralelamente, el juicio penal contra Francesco Arcuri en Cagliari continúa su curso, aunque con una dilación que la defensa de Rivas tilda de «insoportable». Las sesiones programadas en el tribunal sardo se extenderán hasta finales de año, lo que implica que no habrá una sentencia penal firme en el corto plazo que pudiera influir en el régimen de custodia ahora ratificado por el Supremo.
En España, Juana Rivas mantiene abierta una causa judicial como investigada por presunta sustracción de menores. Este procedimiento se originó tras la denuncia de Arcuri cuando el hijo menor no regresó a Italia en el plazo estipulado tras las vacaciones de Navidad. El Juzgado de Granada encargado del caso ha dado traslado a la Fiscalía y a las partes para que se posicionen sobre el archivo o la continuación de la causa, una decisión que se espera para mediados de septiembre.
El caso de Juana Rivas sigue representando uno de los conflictos de jurisdicción internacional más mediáticos entre España e Italia, poniendo de manifiesto las discrepancias en la aplicación de convenios internacionales y la protección de víctimas en procesos de familia con causas penales concurrentes.


