La periodista María Dabán analiza la vigencia de la condición humana a través de la historia en su nueva obra
La periodista y escritora María Dabán ha presentado su más reciente trabajo literario, titulado «Cada loco con su historia», una recopilación de relatos que busca rescatar episodios del pasado para ofrecer una perspectiva renovada sobre la condición humana y su evolución. La autora, con una trayectoria de más de 25 años en medios de comunicación, propone un análisis en el que los sentimientos de lealtad, traición y poder actúan como ejes vertebradores entre distintas épocas.
A pesar de su extensa experiencia en la crónica política, Dabán optó por alejarse de la actualidad inmediata para centrarse en la divulgación histórica. Según explica la autora, la decisión responde a la percepción de una sobresaturación informativa en el ámbito político actual, al que califica de efímero. En su lugar, la obra recupera anécdotas y personajes que, aunque alejados en el tiempo, mantienen una vigencia ética y social que permite al lector reflexionar sobre el presente desde un contexto más amplio.
Uno de los puntos centrales del libro es la identificación de patrones de conducta que se repiten a lo largo de los siglos. Dabán sostiene que, si bien las formas de ejercer la crueldad o de manifestar el poder han variado, las motivaciones profundas como el rencor, la ambición o la búsqueda de justicia permanecen inalteradas. La obra incluye perfiles que van desde el emperador Nerón hasta figuras que supieron abandonar el poder de forma voluntaria, como Ramiro II o Carlos V, estableciendo un contraste con las dinámicas de liderazgo contemporáneas.
La perspectiva de género también ocupa un espacio significativo en la narrativa de Dabán. La autora destaca figuras como Emily Warren Roebling, quien asumió la dirección técnica de las obras del puente de Brooklyn, para ilustrar las dificultades históricas de las mujeres para destacar en entornos profesionales. En este sentido, la periodista reconoce un progreso social evidente en los derechos de la mujer, aunque señala que la historiografía oficial ha tendido a invisibilizar a muchas de estas protagonistas durante siglos.
El análisis histórico se entrelaza con la realidad de las redes sociales y la comunicación moderna. Dabán sugiere que personajes polémicos del pasado habrían enfrentado un juicio público masivo en el entorno digital actual, debido a la inmediatez de la información. Asimismo, aborda fenómenos sociales como el miedo al diferente y las campañas de odio, argumentando que, aunque hoy se transmiten con mayor velocidad, han sido herramientas recurrentes para la deslegitimación de figuras públicas, citando los casos de Isabel II o Fernando VII.
Finalmente, la autora reflexiona sobre el papel de las instituciones en la sociedad actual, haciendo especial referencia a la reciente visita del Papa León XIV a España. Dabán valora positivamente los mensajes de dignidad humana y perdón emitidos por el Pontífice, considerándolos modelos necesarios en una sociedad marcada por la polarización. A su juicio, tanto las instituciones eclesiásticas como las estructuras civiles se encuentran en un proceso de evolución que busca adaptarse a las demandas éticas de la modernidad sin perder la referencia de las lecciones que ofrece la historia.


