El Gobierno impulsa la campaña «Dmocracia» para fomentar los valores constitucionales entre los jóvenes
El Gobierno de España ha puesto en marcha la iniciativa institucional «Dmocracia», una campaña enmarcada en el programa conmemorativo «España en Libertad. 50 años» con el objetivo de acercar los principios democráticos a las nuevas generaciones. El proyecto, que ha contado con la participación de la creadora de contenido Marina Rivers, ha generado un intenso debate público sobre los métodos de comunicación institucional, el uso de figuras de redes sociales y la gestión del presupuesto público en estrategias dirigidas al público juvenil.
A diferencia de lo interpretado inicialmente en diversas plataformas digitales, «Dmocracia» no constituye una marca de ropa comercial. Se trata de una colección cápsula de estética urbana diseñada exclusivamente como soporte creativo para la difusión de mensajes institucionales. Las prendas, que incluyen camisetas y sudaderas con grafismos contemporáneos, funcionan como vehículos visuales para conectar con la denominada Generación Z, utilizando canales como TikTok, Instagram y Twitch para asegurar el impacto de la propuesta en sectores que no consumen medios de comunicación tradicionales.
La elección de Marina Rivers para encabezar la campaña responde a su consolidada trayectoria en el ámbito de la comunicación digital y su vinculación previa con entes públicos. Con una audiencia que supera los ocho millones de seguidores, la creadora ha colaborado de forma recurrente con RTVE en espacios como Playz, la cobertura de los Premios Goya y diversos formatos de entretenimiento. Esta relación previa sitúa su participación dentro de una estrategia de profesionalización de la comunicación institucional en entornos digitales, buscando lenguajes próximos a la moda y la cultura urbana.
La campaña ha suscitado críticas centradas en la posible politización de los contenidos y la idoneidad del gasto público para este tipo de formatos. Ante el cuestionamiento de su neutralidad, Marina Rivers ha manifestado públicamente que la democracia representa un valor transversal que trasciende las siglas partidistas, afirmando que «la democracia no es de izquierdas ni de derechas, es de todos». Asimismo, la comunicadora anunció la donación íntegra de sus honorarios a una entidad de carácter social con el fin de desvincular su participación de la controversia económica y reafirmar el carácter cívico de su colaboración.
Desde una perspectiva técnica, el uso de intermediarios digitales por parte de las administraciones públicas es una tendencia al alza a nivel internacional. Organismos e instituciones recurren con mayor frecuencia a perfiles con alta capacidad de prescripción para divulgar campañas de salud pública, educación y participación ciudadana. No obstante, el caso de «Dmocracia» pone de manifiesto el desafío técnico y ético que supone adaptar los códigos de la cultura digital a la comunicación de Estado sin comprometer la percepción de imparcialidad institucional.
El debate originado refleja la transformación de los canales de interlocución entre el Estado y la ciudadanía joven. Mientras que los medios convencionales pierden peso en este segmento demográfico, las nuevas plataformas plantean interrogantes sobre los límites de la comunicación pública y la eficacia de los nuevos lenguajes visuales. Por el momento, la iniciativa se mantiene como una herramienta de pedagogía democrática que busca asentar los valores constitucionales en un entorno digital marcado por la velocidad de la información.


