El Hospital Rey Juan Carlos se sitúa a la vanguardia regional en reconstrucción compleja de cuero cabelludo
El Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, integrado en la red pública de la Comunidad de Madrid, ha consolidado el uso de expansores tisulares como técnica de elección para la reconstrucción del cuero cabelludo. Este abordaje sitúa al centro mostoleño como la institución con mayor experiencia acumulada en la región en la aplicación de esta metodología para tratar defectos de gran extensión, derivados principalmente de cirugías oncológicas, traumatismos y quemaduras.
La reconstrucción de esta zona anatómica representa uno de los mayores desafíos para la cirugía reconstructiva debido a la limitada elasticidad del tejido que recubre el cráneo. Según explica la doctora Lorena Pingarrón, jefa del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del hospital, el cuero cabelludo es una estructura compleja esencial para la protección del sistema nervioso central, pero su rigidez dificulta el cierre de heridas cuando estas presentan dimensiones considerables.
Hasta la fecha, las alternativas convencionales incluían el cierre directo para lesiones pequeñas, injertos de piel o el uso de colgajos locales mediante la rotación de piel adyacente. No obstante, en regiones alejadas de la línea media o en defectos de gran tamaño, estas opciones resultan insuficientes o generan resultados estéticos deficientes. La introducción de expansores tisulares diseñados específicamente para esta área permite superar estas limitaciones al generar nuevo tejido con características idénticas al área afectada.
El procedimiento consiste en la colocación de dispositivos que, de forma gradual, expanden la piel circundante. Este proceso posibilita la creación de una cantidad suficiente de tejido que conserva la textura, el color, el grosor y la sensibilidad originales, además de mantener la presencia de folículos pilosos. Según la doctora Pingarrón, esta técnica minimiza el impacto estético al reducir la visibilidad de las cicatrices y preservar la integridad del sitio donador.
Aunque el uso de expansores cutáneos es una práctica extendida desde la década de los 60 en otras disciplinas, como la reconstrucción mamaria, su aplicación en el cuero cabelludo es menos frecuente y requiere una alta especialización. La experiencia del Hospital Universitario Rey Juan Carlos demuestra que esta técnica es altamente efectiva para corregir secuelas de quemaduras, accidentes y, de manera predominante, la extirpación de tumores cutáneos malignos que requieren márgenes amplios de resección.
Finalmente, la responsable del servicio destaca que el éxito de estas intervenciones radica en un enfoque multidisciplinar. La coordinación estrecha entre los equipos de Dermatología y de Cirugía Oral y Maxilofacial es determinante para la selección adecuada de los pacientes y la sincronización de los tiempos quirúrgicos, garantizando así una alternativa terapéutica óptima y personalizada para cada caso clínico.


