Marlaska niega la existencia de alertas del CNI sobre la entrada masiva en Ceuta
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reafirmado este jueves que el Gobierno no recibió avisos específicos por parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que anticiparan la entrada irregular masiva de inmigrantes en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio. El titular de la cartera ha insistido en que la información disponible no preveía un incidente de la magnitud y características en que finalmente se produjo.
Durante la inauguración de la nueva comisaría de la Policía Nacional en Andújar (Jaén), Grande-Marlaska ha subrayado que, a pesar de las consultas y el flujo informativo habitual, «no hubo ninguna alerta» en los términos en los que se desarrolló el salto a la frontera. El ministro ha defendido que esta postura ha sido mantenida de forma coherente en todas sus comparecencias y manifestaciones públicas desde que tuvieron lugar los hechos.
Según el responsable de Interior, los informes que manejaba el Ejecutivo eran los propios de la temporada estival, periodo en el que históricamente se registra un incremento de las tentativas de entrada irregular en la ciudad autónoma, fundamentalmente por vía marítima. Asimismo, ha señalado que la inteligencia disponible integraba valoraciones sobre la reciente doctrina del Tribunal Supremo relativa a las devoluciones en frontera.
A pesar de negar la existencia de una alerta concreta para esas fechas, el ministro ha destacado que el Ministerio del Interior actuó de forma preventiva durante todo el mes de julio. Según ha detallado, se incrementaron «de una forma importante» los medios humanos y materiales desplegados en Ceuta para reforzar la protección tanto del perímetro terrestre como del ámbito marítimo ante el aumento de la presión migratoria estacional.
Estas declaraciones se producen en un escenario de tensión parlamentaria, donde diversas formaciones han cuestionado la gestión de la crisis. Grupos como Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han elevado el tono de sus críticas, calificando de «escándalo» la actuación del Ejecutivo y solicitando el cese del delegado del Gobierno en Ceuta por la gestión de los incidentes en la zona fronteriza.


