Marlaska niega la existencia de «listas negras» de periodistas en los informes de Interior
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha rechazado este miércoles en el Congreso de los Diputados que el dossier elaborado por su departamento sobre profesionales de la comunicación constituya una «lista negra» de informadores. Durante la sesión de control al Gobierno, el titular de Interior ha defendido que el documento no clasifica a los periodistas por su ideología, respondiendo así a las críticas de la oposición tras la publicación de un informe que detalla perfiles de diversos comunicadores.
La controversia ha centrado parte del debate parlamentario tras la pregunta formulada por el secretario general del Grupo Popular, Miguel Tellado. El dirigente del PP ha calificado el documento como una práctica propia de regímenes no democráticos y ha exigido la dimisión inmediata del ministro. Según la denuncia de la oposición, el dossier incluye nombres, fotografías y valoraciones sobre la tendencia política de los periodistas y tertulianos que cubren la información de Interior.
En su réplica, Grande-Marlaska ha asegurado que «no va con nosotros ninguna lista negra» y ha argumentado que el informe agrupa al conjunto de personas relacionadas, directa o indirectamente, con el trabajo informativo del Ministerio. No obstante, el titular del departamento ha recordado que ya se han pedido disculpas por si algún profesional ha considerado que el tratamiento del documento no fue «suficientemente adecuado».
La publicación del listado también ha provocado reacciones críticas en otras formaciones del arco parlamentario. El portavoz del Grupo Socialista, Patxi López, ha señalado en los pasillos del Congreso su disconformidad con la elaboración de registros que clasifiquen a ciudadanos por su posicionamiento político. Por su parte, el portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián, ha calificado de «cutre» la elaboración del documento y ha advertido sobre la gravedad que supondría el uso de fondos públicos para este tipo de finalidades.
El debate se produce en un contexto de especial sensibilidad sobre la relación entre el Ejecutivo y los medios de comunicación. Pese a las explicaciones ofrecidas por el Ministerio, los grupos de la oposición mantienen su exigencia de responsabilidades políticas, mientras el Gobierno insiste en que el dossier es una herramienta de gestión de prensa sin fines de señalamiento ideológico.


