El Consejo de Europa advierte que la masificación penitenciaria es una «amenaza existencial» para los derechos humanos
El Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa ha emitido una señal de alarma sobre la situación de los centros de reclusión en el continente. En su informe anual, el organismo califica el hacinamiento crónico como una «amenaza existencial» que pone en riesgo la integridad de los sistemas penitenciarios y exige a los 46 Estados miembros una revisión profunda de sus políticas penales para atajar las causas estructurales de este fenómeno.
Según el documento publicado este miércoles, la masificación ha dejado de ser una coyuntura para convertirse en una norma en diversos países europeos. El CPT vincula este incremento a la tendencia alcista de la población reclusa tras la pandemia de covid-19, destacando con especial preocupación la situación de los presos en régimen preventivo, que en algunas jurisdicciones llegan a representar el 80% del total de los internos.
La institución insta a las autoridades nacionales a ejercer «voluntad política» para implementar soluciones multidimensionales. Entre las recomendaciones principales, el organismo independiente propone priorizar las alternativas a la detención y reformar las políticas de ejecución de penas, evitando que la prisión sea la respuesta única o mayoritaria del sistema judicial frente al delito.
El informe subraya que el exceso de población en los centros penitenciarios degrada las relaciones entre los funcionarios y los internos, incrementando los focos de violencia y afectando gravemente la salud mental de los detenidos. Asimismo, el CPT advierte que estas condiciones actúan como un «caldo de cultivo» para actividades criminales y obstaculizan de manera significativa cualquier intento de preparación para la reinserción social, finalidad última de las penas privativas de libertad.
Impacto en España: El caso de los centros en Cataluña
El Comité ha hecho especial referencia a sus recientes inspecciones en España, concretamente a la visita realizada a principios de 2024 en Cataluña. Los expertos del Consejo de Europa han manifestado críticas severas respecto a la atención sanitaria destinada a internos con patologías mentales, señalando que los recursos actuales resultan «inadecuados» para garantizar un tratamiento digno.
Asimismo, el informe denuncia el uso persistente de medidas de inmovilización mecánica y recoge alegaciones de malos tratos por parte de agentes durante los arrestos, que incluyen bofetadas y golpes. En el caso específico del centro de menores Els Tillers, en Mollet del Vallès, el CPT ha instado a las autoridades españolas a revisar el recurso «excesivo» a la fuerza por parte de la seguridad privada, exigiendo la adopción de métodos alternativos menos lesivos.
Para fortalecer la transparencia y prevenir posibles abusos, el organismo del Consejo de Europa recomienda de forma general que todos los agentes de seguridad mantengan sus placas de identificación visibles en todo momento y que se generalice el uso de sistemas de grabación durante las intervenciones. El CPT concluye su reporte exigiendo un mensaje de «tolerancia cero» ante cualquier práctica que vulnere la dignidad humana en el ámbito privativo de libertad.


