El Gobierno coordina la llegada del crucero afectado por hantavirus entre críticas de la comunidad científica y la oposición
La gestión del brote de hantavirus detectado en el crucero polar MV Hondius ha generado una controversia técnica e institucional ante la inminente llegada del buque al Puerto de Granadilla, en Tenerife, prevista para este domingo. Mientras el Ministerio de Sanidad ultima los protocolos de evacuación y traslado de los pasajeros, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha señalado la ausencia de contactos por parte del Ejecutivo, al tiempo que el Partido Popular reclama transparencia sobre la identidad de los expertos que asesoran en esta crisis sanitaria.
El buque, que zarpó el 20 de marzo desde Argentina en una ruta transatlántica, se encuentra en el centro de una alerta epidemiológica tras confirmarse tres fallecimientos y cinco casos positivos a bordo. De las 147 personas que integran el pasaje y la tripulación, 14 son ciudadanos españoles. El Gobierno ha autorizado el atraque para realizar las evaluaciones médicas necesarias y permitir la repatriación de los viajeros internacionales, mientras que los ciudadanos nacionales serán trasladados a Madrid para su observación en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha indicado que los pasajeros que permanecen en la embarcación no presentan síntomas actualmente, asegurando que se seguirán escrupulosamente los protocolos sanitarios. No obstante, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha confirmado la existencia de un caso sospechoso en Alicante, correspondiente a una pasajera que compartió vuelo con una de las víctimas del brote. Por su parte, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha subrayado que todas las decisiones se basan en criterios técnicos, sin descartar la posibilidad de decretar cuarentenas obligatorias tras la evaluación en suelo canario.
A pesar de la apelación al criterio científico por parte del Gabinete, la SEIMC —entidad de referencia en España para el estudio y tratamiento de enfermedades infecciosas— ha manifestado que no ha sido consultada en ningún momento para el abordaje de esta crisis. Fuentes oficiales de la organización confirman que no ha existido interlocución con el Gobierno, lo que ha generado incertidumbre sobre qué especialistas están integrando el comité técnico responsable de las directrices actuales.
Esta falta de comunicación con la SEIMC ha motivado la reacción del Partido Popular en el Congreso de los Diputados. La portavoz del grupo popular, Ester Muñoz, ha exigido al Ejecutivo la publicación de los nombres y perfiles profesionales de los científicos que asesoran a la Moncloa. Desde la oposición se acusa al Gobierno de generar «inseguridad» al no detallar el equipo humano que avala las decisiones de salud pública tomadas en las últimas horas.
El operativo en Tenerife se centrará en garantizar un desembarco controlado y un traslado seguro de los ciudadanos españoles «en el menor tiempo posible». El ministro Torres ha instado a separar la gestión sanitaria de la confrontación política, defendiendo que el Ejecutivo se mueve bajo recomendaciones técnicas estrictas para contener el brote y asegurar la integridad tanto de los viajeros como de la población local.


