El Gobierno de Colombia confirma la muerte en combate de alias ‘Marlon’, cabecilla de las disidencias de las FARC
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó este domingo el fallecimiento de Iván Jacob, conocido bajo el alias de ‘Marlon’, durante una operación militar en el departamento del Cauca. El individuo era señalado por las autoridades como uno de los principales líderes del Estado Mayor Central (EMC), la mayor facción de disidencias de las antiguas FARC, y se le consideraba el principal colaborador de alias ‘Iván Mordisco’.
La operación, cuyos detalles técnicos aún permanecen bajo reserva por parte de las fuerzas de seguridad, tuvo lugar en una región estratégica del occidente colombiano. Según el mandatario, la neutralización de este objetivo representa el golpe más significativo contra las estructuras armadas vinculadas a economías ilícitas en el suroccidente del país bajo su administración.
Impacto estratégico en el suroccidente colombiano
En su declaración oficial, Petro calificó el operativo como una «victoria del Ejército» que fortalece la seguridad nacional. El mandatario subrayó que el fallecido lideraba los frentes de combate en el Cauca, responsabilizándolo de acciones violentas contra comunidades indígenas y población civil en general. «Colombia puede desconectarse de las economías ilícitas y construir su paz», afirmó el jefe de Estado tras el reporte de las Fuerzas Militares.
Por su parte, el Ministerio de Defensa destacó la relevancia de este resultado operativo. Sobre alias ‘Marlon’ pesaba una de las órdenes de captura más prioritarias del país. Desde el pasado mes de abril, el Gobierno había fijado una recompensa de 5.000 millones de pesos colombianos (aproximadamente 1,2 millones de euros) por información que permitiera su localización, cifra que fue calificada como la más alta ofrecida en el territorio nacional.
Antecedentes y contexto operativo
El historial delictivo de Iván Jacob incluía múltiples cargos por terrorismo y homicidio. Entre los eventos más destacados en su contra se encuentra la detonación de un artefacto explosivo en el sector de El Túnel, municipio de Cajibío, sobre la vía Panamericana. Aquel atentado resultó en la muerte de 20 civiles y dejó un saldo de más de 40 personas heridas, consolidándolo como uno de los objetivos prioritarios de la Fuerza Pública.
El anuncio de esta operación se produce en un marco político de alta sensibilidad, pocas horas antes del inicio de los comicios para la elección del nuevo presidente de la República. El Gobierno ha reiterado que las operaciones militares continuarán en las zonas de mayor conflicto para garantizar el orden público y la seguridad de los votantes en las próximas jornadas electorales.
Hasta el momento, las estructuras del Estado Mayor Central no han emitido comunicados respecto a la sucesión de mandos en el departamento del Cauca tras la pérdida de su segundo cabecilla más relevante en la región.


