Péter Magyar logra una mayoría histórica en Hungría y pone fin a 16 años de gobierno de Viktor Orbán
El líder del partido conservador Tisza, Péter Magyar, asumirá la jefatura de Gobierno en Hungría tras obtener una victoria sin precedentes en los comicios legislativos celebrados este domingo. Con una participación récord del 79,5 %, la formación opositora alcanzó 138 de los 199 escaños del Parlamento húngaro, garantizando una mayoría de dos tercios que le permitirá emprender reformas constitucionales y revertir la estructura estatal consolidada por el primer ministro saliente, Viktor Orbán.
La derrota de la formación ultranacionalista Fidesz marca un punto de inflexión en la política centroeuropea. El partido de Orbán, que ostentaba el poder de manera ininterrumpida desde 2010, pasará a la fila de la oposición con 55 diputados, lo que representa una pérdida de 79 escaños respecto a la configuración parlamentaria de 2022. Se prevé que el nuevo Legislativo se constituya en un plazo aproximado de 30 días, una vez que se publiquen los resultados oficiales definitivos el próximo sábado.
En sus primeras declaraciones tras el escrutinio, Magyar calificó el mandato recibido como el respaldo electoral más amplio en la historia del país. El futuro mandatario se comprometió a trabajar por una Hungría «libre, europea, funcional y humana», asegurando que su administración buscará representar a la totalidad de la ciudadanía húngara. Entre sus prioridades inmediatas, destacó el fortalecimiento de los vínculos con la Unión Europea y la OTAN.
Uno de los ejes centrales del próximo Ejecutivo será la recuperación de los fondos europeos que permanecen congelados debido a las sanciones impuestas por Bruselas ante las reiteradas violaciones de los estándares del Estado de Derecho durante la etapa de Orbán. Magyar ha prometido desmantelar el modelo de gestión centralizado que, según observadores internacionales, erosionó la independencia de instituciones como el Tribunal Constitucional, la enseñanza y los medios de comunicación.
Péter Magyar, quien emergió en la escena política hace poco más de dos años como disidente del sistema de Orbán, logró aglutinar el apoyo de gran parte de la oposición en un breve periodo de tiempo. Su programa electoral se centró en la desarticulación de lo que define como el «Estado Partido», apostando por una reincorporación plena a los estándares democráticos comunitarios.
Pese a que el recuento de los votos emitidos en el extranjero se completará en los próximos días, las autoridades electorales no anticipan variaciones sustanciales en la distribución de escaños. La nueva mayoría absoluta de dos tercios otorga al Tisza la capacidad legislativa necesaria para implementar cambios estructurales en la normativa básica del Estado sin necesidad de consenso con otras fuerzas políticas.


