El PNV eleva al Senado la reclamación del ‘Guernica’ frente a los informes técnicos que desaconsejan su traslado
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha intensificado su ofensiva institucional para lograr el traslado temporal del ‘Guernica’ de Pablo Picasso al País Vasco. En una comparecencia de urgencia en el Senado, la formación nacionalista ha solicitado al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que explique los motivos por los que el Ejecutivo central rechaza estudiar las condiciones técnicas para una cesión de nueve meses al Museo Guggenheim de Bilbao, con motivo del 90º aniversario del primer Gobierno Vasco y del bombardeo de la localidad vizcaína.
La iniciativa parlamentaria, defendida por el senador Igotz López, traslada a la Cámara Alta la reivindicación liderada por el lehendakari, Imanol Pradales. El Grupo Vasco ha instado al Ministerio de Cultura a elaborar un informe «posibilista y de alto nivel» que analice la viabilidad de una cesión extraordinaria. Desde el Gobierno autonómico se apela a la «voluntad política compartida» y a conceptos como la memoria, el reconocimiento y la reparación para elevar una cuestión que, hasta la fecha, se ha mantenido en el ámbito estrictamente técnico.
Por su parte, el ministro Ernest Urtasun ha mantenido la negativa del departamento basándose en los criterios de conservación de los expertos. Según el titular de Cultura, el ‘Guernica’ es una de las obras «más frágiles del siglo XX» y cuenta con informes técnicos unánimes que desaconsejan cualquier movimiento. El ministro ha subrayado que la prioridad de su cartera es la cohesión territorial a través de la cultura, pero siempre supeditada a la preservación del patrimonio nacional, asegurando que la responsabilidad actual es garantizar que la obra resista otros 90 años.
La controversia técnica se sustenta en los informes del departamento de conservación del Museo Reina Sofía, donde se custodia la obra desde 1992. Los especialistas advierten de una «fragilidad extrema» derivada del historial del cuadro, que fue enrollado y desenrollado en decenas de ocasiones durante su itinerancia mundial. Cualquier transporte, por leve que sea, implicaría vibraciones y movimientos que podrían causar grietas o desgarros irreparables en la capa pictórica, la cual presenta ya numerosas restauraciones históricas.
El debate ha generado también fricciones en el arco parlamentario. Mientras que el Partido Popular ha tratado de alinearse con los criterios técnicos a través de su vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha intervenido calificando la reclamación de «catetada» y «negocio político». Estas afirmaciones han provocado la reacción del presidente del PNV, Aitor Esteban, quien ha reprochado a la mandataria madrileña su falta de sensibilidad hacia el significado histórico y simbólico de la obra para la memoria vasca.
Esta no es la primera ocasión en que el traslado de la obra de Picasso genera un conflicto de esta naturaleza. Desde su llegada a España en 1981, procedente del MoMA de Nueva York, el ‘Guernica’ cuenta con una prohibición permanente de préstamo por motivos de seguridad técnica. Ya en 1997 se denegó su traslado para la inauguración del Guggenheim y, en el año 2000, se rechazó una petición similar del propio museo neoyorquino, manteniendo una postura de inmovilidad que los técnicos consideran vital para la integridad de la pieza.


