El PP reclama la convocatoria de elecciones generales tras el balance del curso político
La portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha solicitado este martes la convocatoria anticipada de elecciones generales como respuesta al balance del curso político presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La representante parlamentaria ha calificado la actual legislatura como un «absoluto desastre» y ha señalado que la situación institucional del país requiere una consulta inmediata a la ciudadanía.
Muñoz ha centrado sus críticas en lo que considera una gestión marcada por la acumulación de procesos judiciales que afectan al entorno del Ejecutivo. Según la portavoz, el balance real del curso es una «corrupción que cada día suma más casos», ante la cual el Gobierno ha respondido con una actitud de «impunidad» y ataques a los sectores críticos. Para la formación de la oposición, el actual escenario político impide el desarrollo normal de la acción de gobierno.
En el ámbito legislativo, la portavoz ha subrayado la ausencia de Presupuestos Generales del Estado como un síntoma de la debilidad del gabinete. Muñoz ha recordado que la semana pasada el Congreso rechazó el techo de déficit, una circunstancia que ha comparado con lo ocurrido en 2019. En aquel momento, el presidente Sánchez optó por convocar elecciones bajo el argumento de que un gobierno sin presupuestos carecía de viabilidad operativa, una coherencia que, según el PP, no se está aplicando en la actualidad.
Asimismo, la diputada ha cuestionado la evolución de la calidad de vida de los ciudadanos durante los últimos cuatro años. Durante su intervención, ha invitado a los españoles a valorar si su situación personal ha mejorado, sosteniendo que la mayoría de la población no ha percibido avances mientras, según su denuncia, el beneficio se ha concentrado en el círculo cercano a la presidencia del Gobierno.
Estas declaraciones se han producido en León, durante un acto de presentación de candidaturas locales en el que han participado otros cargos orgánicos de la formación, como Juan Carlos Suárez-Quiñones y Eduardo Diego. El Partido Popular refuerza así su estrategia de oposición nacional desde el territorio, vinculando la falta de estabilidad parlamentaria con la necesidad de un relevo en la dirección del Estado.


