El PP califica de «fraude» el acuerdo sobre Gibraltar por su entrada en vigor sin aval parlamentario
El Partido Popular ha criticado con dureza la entrada en vigor del Tratado entre la Unión Europea y el Reino Unido relativo a Gibraltar, calificando el procedimiento de «fraude» institucional. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo denuncia que el nuevo marco normativo, que suprime desde la pasada medianoche los controles terrestres en la Verja, ha comenzado a aplicarse de forma provisional sin haber sido sometido a debate ni votación en las Cortes Generales ni en el Parlamento Europeo.
Desde la formación popular se defiende que, por «razones constitucionales» y «sentido democrático», un acuerdo de esta trascendencia debería haber contado con el respaldo del poder legislativo español. Según el comunicado emitido por el principal partido de la oposición, el Gobierno de Pedro Sánchez habría evitado el control parlamentario al aceptar que el texto sea considerado un acuerdo de competencias exclusivas de la Unión Europea, en lugar de un acuerdo mixto que incluya competencias nacionales.
Para el PP, esta distinción técnica supone una «doble trampa» jurídica. Argumentan que, al afectar directamente a intereses nacionales y competencias propias del Estado, el tratado debería haber seguido la tramitación prevista para los acuerdos internacionales mixtos, lo que habría obligado a su ratificación en el Congreso y el Senado. El partido sostiene que «lo que afecta a los españoles lo deben decidir los españoles» y lamenta la exclusión de las cámaras en un proceso que redefine la relación con la colonia británica.
En el plano de los contenidos, los populares lamentan que el Reino Unido y Gibraltar obtengan un régimen «más favorable» que el que poseían antes del Brexit. La formación critica que se haya «dilapidado» la posición de ventaja negociadora de España respecto a la soberanía del Peñón y señala que, mientras los intereses británicos aparecen detallados en el texto, los intereses españoles «carecen de concreción».
Asimismo, el Partido Popular ha expresado su preocupación por las implicaciones en materia de seguridad y defensa. Denuncian que el acuerdo conlleva que España asuma la base militar británica instalada en un «espacio ilegalmente ocupado», donde se permite la reparación de submarinos nucleares y se exime a los militares británicos de pasar los controles migratorios habituales de la Unión Europea.
Por último, el comunicado cuestiona el concepto de «prosperidad compartida» que defiende el Ejecutivo. El PP advierte que no puede existir tal prosperidad sin una «equiparación fiscal» efectiva y reprocha que el acuerdo no contemple medidas para luchar contra el régimen de paraíso fiscal en Gibraltar ni detalle los programas de inversión o transferencias económicas que se derivarán de este nuevo encaje tras la salida del Reino Unido de la estructura comunitaria.


