El Gobierno define como «hecho puntual» la incursión de buques marroquíes en Ceuta ante las críticas de la oposición
El Ejecutivo central ha calificado como un episodio «puntual» y resuelto bajo el principio de «buena vecindad» la entrada de buques de guerra de Marruecos en aguas de soberanía española frente a Ceuta, ocurrida los días 30 y 31 de julio. Esta incursión, que coincidió con un periodo de alta presión migratoria en la ciudad autónoma, motivó el despliegue de unidades de la Armada española para garantizar la integridad territorial, un movimiento que ha generado reproches por parte del Partido Popular y Vox, quienes acusan al Gobierno de falta de transparencia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó los hechos recientemente en una conversación informal con periodistas, validando las informaciones que señalaban la movilización de medios navales españoles. Según el relato de los acontecimientos, la Armada envió inicialmente un Buque de Acción Marítima (BAM) que atracó en Ceuta el 3 de agosto. Posteriormente, el Ministerio de Defensa reforzó la presencia en la zona con la fragata ‘Santa María’, que fue relevada más tarde por la fragata ‘Navarra’ tras sufrir una avería técnica.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, defendió este martes la gestión de la crisis, asegurando que la situación se recondujo con «absoluta normalidad» entre ambos países. Saiz reconoció que aquellas jornadas estuvieron marcadas por una «extraordinaria tensión» debido a la entrada a nado de miles de personas, pero subrayó que la comunicación con las autoridades marroquíes fue «fluida y constante». En la misma línea, la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, afirmó que el Ejecutivo no tiene «nada que esconder» y recordó que se han llegado a desclasificar documentos para aportar claridad sobre lo sucedido.
Desde el Partido Popular, su líder Alberto Núñez Feijóo ha criticado duramente la gestión de esta crisis, cuestionando por qué el presidente no informó de estos movimientos navales durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados el pasado mes de septiembre. Feijóo ha acusado al Ejecutivo de «mentir» a la ciudadanía y ha lamentado que no se desplegara al Ejército de manera efectiva para proteger la frontera terrestre y marítima. Para el PP, el hecho de que la información trascienda ahora responde a que el asunto podría estar bajo judicialización en la Audiencia Nacional.
Por su parte, Vox ha manifestado su desconfianza ante el reconocimiento de los hechos por parte de la Presidencia. Fuentes de la formación calificaron de «raro» que Sánchez admita ahora la entrada de buques extranjeros en aguas españolas después de meses de escasa información. El partido ha sugerido que el cambio de postura del Gobierno podría responder a intereses estratégicos no declarados, manteniendo su exigencia de una mayor contundencia en la defensa de la soberanía nacional frente a las incursiones de países terceros.


