Prohens garantiza el cumplimiento de los pactos con Vox antes de verano y defiende el desarrollo del plan lingüístico
La presidenta del Govern de las Illes Balears, Marga Prohens, ha manifestado este martes durante la sesión de control en el Parlament que el Ejecutivo autonómico habrá dado cumplimiento a la totalidad de los acuerdos suscritos con Vox para la aprobación de los presupuestos vigentes antes del inicio del verano. Durante su intervención, la jefa del Ejecutivo ha instado a la formación de Santiago Abascal a definir su posicionamiento político ante la estabilidad institucional de las islas.
En respuesta a las interpelaciones de la diputada de Vox, Manuela Cañadas, Prohens ha defendido el compromiso de su gabinete con la hoja de ruta pactada. «Tendrán que elegir si siguen formando parte de la solución o si se mantienen en el bloqueo por órdenes de Bambú», ha aseverado la presidenta, en alusión a la sede nacional de Vox en Madrid, subrayando que su administración ha mantenido la vigencia de los acuerdos frente a las rupturas que, a su juicio, han protagonizado sus socios parlamentarios durante la presente legislatura.
Uno de los puntos centrales del debate ha sido la implantación del plan piloto de libre elección de lengua en el ámbito educativo. Prohens ha informado de que, hasta la fecha, 19 centros escolares se han adherido a la iniciativa, lo que permite una cobertura significativa en el territorio balear. No obstante, ha recordado que el objetivo de alcanzar al menos un centro por comarca está supeditado a la autonomía de las propias instituciones educativas, que poseen la última palabra sobre su incorporación al programa.
La líder del Ejecutivo autonómico ha insistido en que la voluntad política de fomentar la adhesión al plan se mantiene intacta, si bien el marco normativo respeta la libertad de decisión de los consejos escolares. Según la información facilitada por el Govern, los centros actuales cubren una parte sustancial del mapa escolar, cumpliendo de manera progresiva con los requisitos técnicos y administrativos establecidos en el acuerdo presupuestario.
Finalmente, la sesión de control ha servido para evidenciar la tensión parlamentaria entre ambas formaciones. Mientras Vox reclama una aceleración en la ejecución de las medidas lingüísticas, el Govern defiende su gestión institucional y el cumplimiento de los tiempos acordados. Prohens ha concluido reafirmando que la lealtad a los compromisos adquiridos es la base de la acción de su Gobierno, situando la responsabilidad de la estabilidad legislativa en el grupo parlamentario que lidera la oposición externa al Ejecutivo.


