Maroto critica la concesión de la Llave de Oro a María Corina Machado y reivindica la regularización de extranjeros
La portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha manifestado este martes su disconformidad con la entrega de la Llave de Oro de la ciudad a la líder opositora venezolana María Corina Machado. Maroto ha calificado de «torticera» la utilización del reglamento de distinciones honoríficas por parte del Gobierno local, liderado por José Luis Martínez-Almeida, y ha contrapuesto esta medida con la reciente aprobación de la reforma del Reglamento de Extranjería por el Consejo de Ministros.
Desde el distrito de Villaverde Alto, donde el PSOE ha iniciado una campaña informativa sobre la tasa de basuras, la portavoz ha defendido que el proceso de regularización extraordinaria es la medida de mayor impacto para la comunidad venezolana residente en la capital. Según Maroto, este procedimiento administrativo es esencial para que los ciudadanos que ya conviven en Madrid puedan consolidar sus derechos de ciudadanía y normalizar su situación legal.
La representante socialista ha denunciado lo que considera un «uso partidista» de los reconocimientos institucionales por parte del equipo de Gobierno del Partido Popular. En su comparecencia, ha subrayado que distinciones como la Llave de Oro deben representar al conjunto del pueblo de Madrid, y ha lamentado que el Ejecutivo municipal emplee estas herramientas con fines políticos en lugar de priorizar la gestión de derechos fundamentales.
«El pueblo venezolano hoy, sin duda, se ha llevado una gran alegría, no tanto por la manera en la que el Ayuntamiento utiliza el reglamento de distinciones, sino porque el Gobierno de España va a reconocer derechos de ciudadanía», ha afirmado Maroto, vinculando directamente la política migratoria del Ejecutivo central con el bienestar de los vecinos de origen extranjero en la ciudad.
La concesión de la Llave de Oro a María Corina Machado está programada para este viernes. Este acto se produce en un contexto de intenso debate político entre las distintas administraciones sobre la política exterior y la acogida de solicitantes de asilo y migrantes en la Comunidad de Madrid, marcando una nueva discrepancia en la gestión de los símbolos institucionales de la capital.


