Renfe extiende la vigilancia técnica a toda la flota de trenes S106 tras detectar nuevas fisuras
Renfe ha anunciado la ampliación de los protocolos de control y vigilancia a la totalidad de sus 30 trenes de la serie S106 de Talgo, conocidos como Avril, con independencia de la línea por la que circulen. La operadora pública adopta esta medida tras la retirada preventiva de dos unidades adicionales en la última semana de agosto, en el marco de un programa de inspección reforzada que la compañía mantiene activo sobre esta flota desde julio de 2025.
La decisión afecta tanto a las 15 unidades de ancho fijo como a las 15 de ancho variable que prestan servicio en los corredores de alta velocidad hacia Galicia, Asturias, Cataluña y Levante. Según ha informado la compañía dirigida por Álvaro Fernández Heredia, el plan de control se ha demostrado efectivo para localizar afecciones en los bastidores de los bogies antes de que se produzca una incidencia mayor, permitiendo apartar del servicio cualquier unidad de forma inmediata ante la detección de anomalías.
Las investigaciones técnicas más recientes han permitido a la operadora descartar que el estado de la infraestructura ferroviaria sea la causa principal de los daños detectados. Talgo ha confirmado a Renfe que las marcas aparecidas en agosto de 2026 se han localizado en trenes que no transitaron por el corredor Madrid-Barcelona, tramo donde inicialmente se habían registrado vibraciones. Este nuevo dato desvincula el problema de una línea específica y apunta a un factor técnico vinculado a los componentes fabricados por Talgo.
Ante este escenario, la compañía dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha requerido al fabricante un análisis de causas más profundo y exhaustivo. Renfe ha fijado un criterio de seguridad estricto por el cual mantendrá fuera de la explotación comercial cualquier tren sobre el que exista una duda técnica, autorizando únicamente su regreso a la vía una vez superados los controles establecidos y garantizada la fiabilidad de los bastidores en servicio.
En el plano estratégico, Renfe y Talgo alcanzaron este verano un acuerdo para la transformación integral de la flota S106. La operación consistirá en convertir las 15 unidades actuales de ancho fijo en trenes de rodadura desplazable, lo que permitirá a la operadora disponer de una flota homogénea de 30 trenes de ancho variable. El fabricante asumirá la ejecución de esta transformación, así como las mejoras necesarias en los bastidores, garantizando el funcionamiento de los componentes durante la vida útil prevista para los trenes.
Finalmente, el fabricante ha informado de que las primeras pruebas de extensometría realizadas sobre los componentes afectados han arrojado resultados positivos. No obstante, Talgo deberá llevar a cabo ensayos adicionales para completar la validación técnica definitiva de los bogies. Estas garantías de seguridad y mantenimiento se extenderán también a los equipos equivalentes de la futura serie S107, según los términos acordados entre ambas compañías.


