Reino Unido y Francia suscriben un acuerdo migratorio de 766 millones de euros para reforzar el control en el canal de la Mancha
Los gobiernos de Reino Unido y Francia han formalizado un nuevo convenio de cooperación en materia migratoria valorado en 766 millones de euros. El acuerdo contempla la financiación británica de cerca de 200 agentes franceses destinados a la detención y deportación de inmigrantes, así como la construcción de un centro de detención en Dunkerque, con el objetivo de reducir el flujo de cruces irregulares a través del canal de la Mancha.
El Ministerio del Interior británico detalló que este nuevo centro de detención en la costa gala permitirá agilizar los procesos de expulsión de ciudadanos extranjeros procedentes de países como Afganistán, Irán, Eritrea, Sudán, Somalia, Etiopía, Irak, Siria, Vietnam y Yemen. Según los términos del pacto, los migrantes interceptados podrán ser devueltos a sus países de origen o a Estados miembros de la Unión Europea por los que hubieran transitado previamente.
La dotación económica del programa, que tendrá una vigencia de tres años, está sujeta a cláusulas de cumplimiento por objetivos. En este sentido, Londres se reserva el derecho de retirar aproximadamente 186 millones de euros tras el primer año de vigencia si no se logran los resultados esperados en la disminución de los tránsitos irregulares.
La ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, y su homólogo francés, Laurent Núñez, han ratificado el documento que incluye también el despliegue de una unidad policial especializada en las playas francesas. Complementariamente, se incrementarán los recursos de inteligencia para combatir a las redes criminales dedicadas al tráfico de personas y se movilizarán medios técnicos avanzados, tales como helicópteros y drones de vigilancia.
La medida responde a las presiones políticas en el Reino Unido, donde la oposición ha cuestionado la eficacia de la gestión francesa en la contención de las embarcaciones. Por su parte, el titular de Interior de Francia ha subrayado a través de canales institucionales que la colaboración bilateral es «esencial para salvar vidas» y garantizar la seguridad de los residentes en las zonas costeras, reafirmando el compromiso de ambos países en la lucha contra la inmigración irregular.


