Repsol registra un beneficio récord de 5.006 millones de euros hasta septiembre impulsado por el precio del crudo
La compañía energética Repsol ha obtenido un beneficio neto de 5.006 millones de euros durante los primeros nueve meses de 2026, lo que supone un incremento del 325% en comparación con los .1.177 millones de euros registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior. Según ha informado la empresa, estas cifras representan un récord histórico para la firma en el acumulado hasta septiembre, superando los resultados obtenidos en 2022 durante la crisis energética derivada del conflicto en Ucrania.
El desempeño financiero de la petrolera ha estado condicionado por la revalorización de sus existencias, que aportó 943 millones de euros, en un contexto de mercado marcado por el encarecimiento del crudo y de los productos petrolíferos debido a la inestabilidad en Oriente Próximo. El precio promedio del barril de Brent se situó en 97 dólares durante este periodo, frente a los 69,1 dólares del año previo, mientras que el margen de refino alcanzó los 36,2 dólares por barril.
En términos de resultado neto ajustado, que excluye elementos extraordinarios para medir la marcha específica de los negocios, la cifra se situó en 5.419 millones de euros, un 184% más que el año anterior. Por su parte, el resultado bruto de explotación (EBITDA) ajustado alcanzó los 10.834 millones de euros, reflejando un crecimiento del 175% respecto a los datos de 2025.
La generación de caja operativa permitió a la compañía reducir su deuda neta hasta los 2.038 millones de euros al cierre del tercer trimestre, lo que supone una disminución de 1.629 millones desde junio. Esta solvencia financiera ha llevado al ratio de apalancamiento a situarse en el 6,2%, frente al 11,3% registrado al finalizar el segundo trimestre del año.
En cuanto a la estrategia de suministro, Repsol destinó cerca de 3.700 millones de euros a incrementar sus existencias de crudo y productos refinados para garantizar el abastecimiento en un mercado tensionado. La dirección de la compañía, encabezada por Josu Jon Imaz, destacó que este esfuerzo ha permitido a España afrontar las restricciones de oferta en una posición de mayor solidez respecto a otros socios europeos.
De cara al periodo 2026-2030, la energética anunció un plan de inversiones en España valorado en 11.500 millones de euros. De esta cuantía, el 60% se destinará a proyectos en sus actuales centros industriales, incluyendo plantas de hidrógeno renovable y combustibles de origen 100% renovable. Entre los proyectos destacados figura la ampliación de la central hidráulica de bombeo de Aguayo, en Cantabria, que incrementará su capacidad hasta los 1,4 GW.
Respecto a la retribución al accionista, Repsol prevé repartir unos 3.000 millones de euros durante el presente ejercicio. Este plan incluye 1.200 millones de euros en dividendos en efectivo, la amortización de 33,1 millones de acciones propias y un programa de recompra de acciones por valor de 950 millones de euros. Asimismo, se ha confirmado el abono de un dividendo de 0,56 euros brutos por acción en enero de 2027.
Finalmente, la compañía subrayó su impacto en las arcas públicas con una contribución fiscal de 10.500 millones de euros en lo que va de año, de los cuales 7.500 millones corresponden a España. Adicionalmente, la firma ha prorrogado hasta finales de noviembre los descuentos en sus estaciones de servicio para mitigar el impacto de los precios de los carburantes en los consumidores.


