La ministra de Defensa preside la entrega de las Grandes Cruces del Mérito Militar y de San Hermenegildo
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha presidido este lunes en el Palacio de Buenavista la ceremonia de imposición de las Grandes Cruces del Mérito Militar y de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. El acto, celebrado en la sede del Cuartel General del Ejército de Tierra, ha servido para distinguir la trayectoria profesional y los servicios prestados por 19 personalidades del ámbito militar y civil vinculadas a la Defensa Nacional.
Durante la jornada, la titular de la cartera ha hecho entrega de ocho Grandes Cruces al Mérito Militar con distintivo blanco y once Grandes Cruces de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. Estas condecoraciones representan dos de los máximos reconocimientos que el Estado otorga a los miembros de las Fuerzas Armadas y a otras figuras destacadas por su contribución institucional y su compromiso con la seguridad del Estado.
En su intervención, Robles ha realizado un paralelismo entre la reciente victoria de la selección española de fútbol y el desempeño diario de los ejércitos españoles. La ministra ha afirmado que el orgullo que despierta el combinado nacional es equiparable al que generan las Fuerzas Armadas por su labor constante tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales. «Igual que la Selección es imbatible, nuestros ejércitos son imbatibles también en su coraje, en su valentía y en su compromiso», ha subrayado.
Asimismo, la ministra ha destacado el prestigio internacional de los contingentes españoles desplegados en misiones exteriores. Robles ha relatado que, en recientes contactos con homólogos de otros países, estos han trasladado su reconocimiento hacia la profesionalidad y los valores demostrados por los militares españoles en el terreno. Según la titular de Defensa, la presencia de España en operaciones internacionales se asocia directamente con conceptos de compromiso, entrega y vocación de servicio.
Las Grandes Cruces al Mérito Militar con distintivo blanco son concedidas por el Rey, a propuesta de la ministra de Defensa y previo acuerdo del Consejo de Ministros. Estas distinciones tienen como objetivo reconocer acciones, hechos o servicios de especial relevancia para las Fuerzas Armadas y la Defensa Nacional, pudiendo ser otorgadas tanto a personal militar como a personal civil.
Por su parte, la Real y Militar Orden de San Hermenegildo premia la constancia en el servicio y la conducta ejemplar de oficiales generales, oficiales y suboficiales de los tres Ejércitos, los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Su máxima categoría, la Gran Cruz, se concede mediante real decreto y simboliza la excelencia tras una carrera dedicada a la defensa de los intereses generales del país.
Con este acto institucional, el Ministerio de Defensa refuerza el reconocimiento público a las carreras profesionales que han destacado por su mérito y compromiso sostenido con la estructura de las Fuerzas Armadas españolas a lo largo de su trayectoria.


