Sacha Thyssen Cuesta, primogénito de Borja Thyssen y Blanca Cuesta, ha iniciado una nueva etapa académica en Estados Unidos tras ser admitido en una institución de educación superior perteneciente a la prestigiosa Ivy League. A sus 18 años, el joven se ha trasladado al país norteamericano para cursar un programa formativo vinculado a la ingeniería, tras completar su educación secundaria en el sistema internacional de Madrid.
El perfil académico elegido por Thyssen Cuesta se orienta hacia la Ingeniería Mecánica y la Electrónica, disciplinas que se prevé desarrolle a través de un doble grado. Esta elección representa un giro respecto a la tradición vinculada al coleccionismo de arte que define la trayectoria pública de su familia, enfocándose en sectores con proyección en robótica, automatización industrial y sistemas inteligentes.
Su ingreso en el sistema universitario estadounidense es la culminación de su etapa en el American School of Madrid (ASM), un centro privado internacional ubicado en Pozuelo de Alarcón. La formación en dicha institución, que sigue el modelo educativo de Estados Unidos, tiene un coste anual que oscila entre los 12.000 y los 25.000 euros, dependiendo del curso. En los grados finales, el desembolso por alumno puede superar los 30.000 euros anuales si se incluyen tasas de capital, matriculación y servicios complementarios como transporte y comedor.
La preparación de Sacha Thyssen cuenta con una marcada vertiente internacional; además del dominio del inglés derivado de su escolarización, el joven ha cursado estudios de chino mandarín durante años. Según los informes del centro de origen, los alumnos de su promoción han recibido ofertas de universidades de primer nivel, incluidas Columbia y Cornell, lo que sitúa el listón académico del joven en la élite de la formación técnica global.
Este movimiento supone la primera salida del hogar familiar de uno de los cinco hijos de Borja Thyssen y Blanca Cuesta para fines universitarios. Mientras Sacha se establece en el extranjero, sus hermanos Eric, Enzo, Kala e India permanecen en Madrid. La decisión se enmarca en un contexto de independencia académica, alejándose del entorno geográfico donde reside su madre y de la situación fiscal de su padre, quien mantiene su residencia en Andorra.
Desde una perspectiva institucional, el traslado no se interpreta como una mudanza del núcleo familiar, sino como una decisión educativa individual. El objetivo es que el estudiante adquiera competencias técnicas en un entorno de alta competitividad, siguiendo el itinerario internacional iniciado en sus primeros años de formación en España.


