El Gobierno justifica el indulto parcial a Laura Borràs por la «excesiva» condena y desvincula la medida de los Presupuestos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este miércoles la concesión del indulto parcial a la expresidenta del Parlament de Cataluña y dirigente de Junts, Laura Borràs. Durante la rueda de prensa posterior al despacho estival con el Rey Felipe VI en el Palacio de la Almudaina, en Palma de Mallorca, el jefe del Ejecutivo ha sostenido que la decisión responde estrictamente al criterio del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que calificó de «excesiva» la pena de prisión impuesta originalmente.
La medida de gracia, aprobada este martes por el Consejo de Ministros, supone la conmutación de la pena de cuatro años y seis meses de prisión por una nueva de dos años, lo que evita el ingreso en la cárcel de la política independentista. No obstante, Sánchez ha recordado que el indulto es únicamente parcial, por lo que se mantienen vigentes tanto la multa económica como la inhabilitación para el ejercicio de cargo público impuestas por los delitos de prevaricación y falsedad documental.
El presidente ha rechazado de forma tajante que esta resolución guarde relación alguna con la negociación de los Presupuestos Generales del Estado o con la necesidad de recabar el apoyo de Junts en el Congreso de los Diputados. «Nada tiene que ver con la política ni con la negociación presupuestaria», ha enfatizado el líder del Ejecutivo, quien ha instado a los medios a tener esta desvinculación «absolutamente clara».
Borràs fue condenada por el fraccionamiento de contratos durante su etapa al frente de la Institución de las Letras Catalanas (ILC) entre 2013 y 2018. Según ha explicado Sánchez, el Gobierno ha seguido la recomendación de la propia sala sentenciadora, que en su fallo planteó la idoneidad de un indulto parcial al considerar desmesurada la privación de libertad en relación con los hechos probados.
Durante su comparecencia ante los medios, previa al paréntesis vacacional de agosto, el presidente también ha sido interpelado por otros asuntos de la actualidad judicial y política. En referencia a la reciente imputación del exdirector de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, en el marco del ‘caso Leire Díez’, Sánchez ha evitado profundizar en el asunto apelando a la «presunción de inocencia» y a la espera de ver en qué deriva la causa judicial.
Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha eludido valorar las críticas del PSOE sobre la adquisición de un inmueble en Madrid por parte del Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso. Sánchez ha remitido cualquier explicación a la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, señalando que es ella quien debe responder por las decisiones de su administración.
Para concluir, Pedro Sánchez ha manifestado su intención de dar continuidad a la legislatura y repetir el despacho estival con el monarca el próximo año. «Mi ánimo es continuar con la tarea», ha afirmado, ratificando su voluntad de agotar el mandato actual a pesar de la complejidad parlamentaria para la aprobación de las próximas cuentas públicas.


