Trump anuncia la suspensión de la ofensiva israelí sobre Beirut tras negociaciones directas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado oficialmente que el Gobierno de Israel ha desistido de su plan de atacar la capital libanesa, Beirut. El anuncio se produce tras una serie de gestiones diplomáticas calificadas por el mandatario estadounidense como «muy productivas», que incluyeron una conversación directa con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y un compromiso de cese de hostilidades por parte de la organización chií Hezbolá.
Según la información difundida por la Casa Blanca, las tropas israelíes que se encontraban en pleno despliegue hacia la capital han recibido la orden de repliegue. «No habrá tropas que vayan a Beirut y las tropas que estaban de camino están ya de regreso», detalló Trump a través de sus canales oficiales, subrayando que este movimiento responde a un acuerdo de reciprocidad para evitar una escalada mayor en el conflicto regional.
En el marco de estas negociaciones, el presidente estadounidense aseguró haber mantenido un contacto con representantes de Hezbolá, quienes habrían accedido a detener sus lanzamientos de proyectiles contra territorio israelí. El compromiso establecido estipula que Israel no ejecutará ataques contra el grupo miliciano siempre que este mantenga el cese de sus operaciones ofensivas, estableciendo un frágil equilibrio de no agresión mutua.
La decisión de desescalada se produce apenas unas horas después de que el primer ministro Netanyahu ordenara una ofensiva sobre los bastiones de Hezbolá en Beirut. Dicha orden fue emitida en represalia por la muerte de un soldado israelí en la zona del castillo de Beaufort, una posición estratégica tomada por las Fuerzas de Defensa de Israel recientemente. De hecho, el Ejército israelí ya había comenzado a emitir órdenes de evacuación para los residentes de Dahiyé, en los suburbios del sur de la capital, ante la inminencia de bombardeos.
La tensión en la zona alcanzó niveles críticos el pasado 2 de marzo, cuando se reanudaron las hostilidades a gran escala. Hezbolá inició una campaña de ataques en respuesta a la operación del 28 de febrero en la que Israel y Estados Unidos acabaron con la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. Este ciclo de violencia puso en riesgo el cese al fuego pactado en noviembre de 2024, el cual intentaba poner fin a trece meses de combates derivados de los sucesos de octubre de 2023.
A pesar del anuncio de este nuevo compromiso mediado por Washington, la situación en la frontera permanece bajo vigilancia internacional. Las autoridades de Beirut y el grupo Hezbolá habían denunciado previamente que, pese a los acuerdos previos, la presencia militar israelí y los bombardeos selectivos se habían mantenido de forma intermitente, lo que subraya la complejidad de alcanzar una estabilidad duradera en el Líbano.


