Donald Trump respalda al nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, tras su victoria electoral
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su respaldo al ganador de los recientes comicios en Hungría y próximo primer ministro, Péter Magyar. En sus primeras declaraciones tras conocerse los resultados oficiales, el mandatario estadounidense calificó al líder de la formación Tisza como un «buen hombre» que desempeñará una gestión positiva al frente del país europeo, a pesar de la estrecha relación que la actual administración norteamericana mantuvo con el dirigente saliente, Viktor Orbán.
En una conversación con el periodista de la cadena ABC, Jonathan Karl, el jefe de la Casa Blanca analizó el giro político en Budapest, donde la formación emergente Tisza logró obtener una victoria arrolladora que le otorga el control de dos tercios del Parlamento húngaro. Trump destacó que Magyar posee un pasado vinculado al partido Fidesz —la organización de Orbán— y subrayó que el nuevo líder mantiene posiciones coincidentes en materias estratégicas como la política migratoria.
Este pronunciamiento se produce tras una campaña en la que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, mantuvo una presencia activa en Hungría para apoyar a Orbán, llegando a denunciar lo que calificó como una injerencia sin precedentes por parte de la Unión Europea. Al respecto, Trump puntualizó que su implicación personal en la campaña fue menor en comparación con la de Vance, quien, según sus palabras, fue el encargado de brindar un apoyo «sustancial» al mandatario saliente.
Poco después de difundirse estas valoraciones, Péter Magyar reaccionó con un gesto de sintonía diplomática a través de sus redes sociales. El futuro primer ministro húngaro se hizo eco de las palabras del presidente estadounidense y compartió una imagen con el símbolo de dos manos estrechándose junto a las banderas de Hungría y Estados Unidos, acompañada del texto «sin más comentarios».
La derrota de Viktor Orbán, uno de los aliados históricos de la facción republicana en Europa, marca el fin de un mandato de dos décadas. Los resultados electorales reflejan un descontento social derivado de la situación económica del país y del reciente alineamiento internacional del gobierno saliente con posiciones cercanas a Rusia, factores que terminaron por erosionar su base de apoyo frente a la propuesta de cambio liderada por Magyar.


