Vicente Fox analiza la evolución democrática y los desafíos de seguridad en México
El expresidente de México, Vicente Fox Quesada, analizó la trayectoria política reciente de su país y los retos que enfrenta la región en un encuentro con Juan Luis Cebrián dentro del ciclo «Conversaciones con Cebrián». Durante el diálogo, Fox abordó la transición democrática iniciada en el año 2000, la problemática del narcotráfico bajo una perspectiva de libertades individuales y la actual coyuntura política marcada por el avance del populismo en América Latina.
Fox, quien rompió con 71 años de hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al frente del Ejecutivo federal, destacó que su formación empresarial en el sector privado fue un entrenamiento fundamental para la gestión pública. En su diagnóstico histórico, calificó el régimen priista como una «dictadura perfecta» que, si bien logró crear instituciones duraderas como el Seguro Social o el Tratado de Libre Comercio, mantuvo un control autocrático que excluía cualquier forma de disidencia política hasta finales del siglo XX.
Respecto a la sucesión presidencial de 2006, el exmandatario detalló las tensiones vividas durante la toma de posesión de Felipe Calderón frente a la oposición de Andrés Manuel López Obrador. Fox defendió su intervención activa para asegurar la continuidad de su partido, el Partido Acción Nacional (PAN), argumentando que su mentalidad ejecutiva le impulsó a trabajar para que las riendas del país permanecieran en manos de su proyecto político, lo que culminó en una entrega de mando realizada bajo estrictas medidas de seguridad ante el cerco legislativo de la época.
En materia de seguridad ciudadana y lucha contra el crimen organizado, Fox manifestó sus discrepancias con la estrategia militar iniciada por su sucesor. Según el exmandatario, la movilización del Ejército en las calles fue una «guerra que no se podía ganar» y que desplazó prioridades nacionales como la educación y la economía. En su lugar, el expresidente reiteró su postura en favor de la legalización de las drogas como una vía para desarticular el poder financiero de los cárteles, basándose en el principio de libertad individual y citando modelos de despenalización en Europa.
Durante la conversación, el expresidente también compartió reflexiones sobre figuras internacionales con las que coincidió en el ejercicio del poder, como Fidel Castro y Hugo Chávez. Fox describió a Castro como un hombre de gran carácter e historia, aunque crítico con el deterioro del sistema cubano que observó en sus visitas a La Habana. Respecto a Chávez, lo definió como una personalidad extrovertida y carismática, señalando cómo el populismo que representaba se expandió por la región a través de la influencia del Foro de São Paulo.
Finalmente, Vicente Fox expresó su preocupación por el estado actual de la democracia en México bajo la administración vigente y el inicio del mandato de Claudia Sheinbaum. El exmandatario advirtió sobre los riesgos del autoritarismo y la polarización, al tiempo que impulsa el movimiento «Alma de México» para promover los valores occidentales de libertad, economía de mercado y Estado de derecho frente a lo que considera una deriva populista en el continente.


