jueves, agosto 13, 2026
InicioÚltimas noticiasVíctor Manuel: El plato que empezó a comer por Ana Belén

Víctor Manuel: El plato que empezó a comer por Ana Belén

El cantautor asturiano Víctor Manuel ha consolidado su faceta como divulgador culinario tras la publicación de su obra «El gusto es mío», una biografía gastronómica editada por Aguilar. En este volumen, el artista documenta su trayectoria vital a través de su relación con los fogones, una pasión que ha cultivado en paralelo a su carrera musical y que lo posiciona como un referente de la cocina tradicional y de mercado en su entorno privado.

La obra no se limita a una recopilación de fórmulas técnicas, sino que establece un recorrido desde su infancia en Mieres hasta sus giras internacionales por España y Latinoamérica. Víctor Manuel describe cómo la austeridad de la posguerra y la cocina de sus abuelas en la cuenca minera asturiana forjaron su respeto por el producto local y las cocciones lentas, elementos que hoy definen su estilo personal en la disciplina culinaria.

En el ámbito doméstico, el intérprete asume la responsabilidad principal de las tareas de cocina, dada la escasa afinidad de su esposa, la artista Ana Belén, por la ejecución de las recetas. No obstante, el autor reconoce en sus memorias la influencia de su pareja en la evolución de su paladar, citando como ejemplo su tardía reconciliación con las ensaladas y los vegetales crudos, ingredientes que comenzó a incorporar de manera habitual tras el inicio de su convivencia.

Entre sus especialidades técnicas destacan los platos icónicos de la gastronomía del Principado, tales como la fabada y el pote asturiano, elaborados con materias primas de origen certificado y siguiendo procesos de larga duración. Asimismo, su dominio se extiende a los arroces y preparaciones de pescado, fundamentados en caldos y fondos elaborados de forma artesanal. Según el propio autor, el proceso de guisar guarda una estrecha analogía con la composición musical, al requerir ritmo, equilibrio entre ingredientes y paciencia.

El libro también pone de relieve su rol como anfitrión, una faceta reconocida entre sus allegados y diversas figuras del sector cultural y gastronómico. Para Víctor Manuel, la cocina trasciende la mera alimentación para convertirse en un ejercicio de hospitalidad y afecto. Sus visitas recurrentes a mercados de abastos y lonjas durante sus giras profesionales le han permitido acumular un bagaje técnico que ahora comparte con el público, reivindicando la sobremesa como un patrimonio cultural esencial del país.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments