Universal Pictures y Netflix anuncian el rodaje de «Blanco», la película sobre el secuestro de Miguel Ángel Blanco
Universal Pictures International Spain ha anunciado este martes el desarrollo de «Blanco», un largometraje de ficción que reconstruirá las 48 horas del secuestro y asesinato del concejal del Partido Popular en Ermua, Miguel Ángel Blanco, a manos de la organización terrorista ETA en 1997. La producción, que cuenta con la participación de Netflix, será dirigida por el cineasta Félix Viscarret y su estreno está programado para el 9 de julio de 2027, coincidiendo con el trigésimo aniversario de los hechos que conmocionaron a la sociedad española.
La cinta contará con un presupuesto de ocho millones de euros y es fruto de la colaboración entre las productoras Nadie es Perfecto y la vasca Euskadi Movie. Según el cronograma oficial facilitado por la distribuidora, el rodaje se iniciará el próximo 5 de octubre de 2026. Aunque el reparto principal y las localizaciones exactas aún no han sido revelados, la producción se fundamenta en una exhaustiva labor de investigación periodística y en testimonios directos de personas que vivieron los acontecimientos en primera línea.
El enfoque narrativo de la película adoptará el punto de vista de los periodistas vascos que cubrieron el suceso. Félix Viscarret, quien ya abordó las consecuencias del terrorismo en la adaptación de la serie «Patria», ha definido este nuevo proyecto como una responsabilidad y un reto profesional. El director ha destacado que la labor de los profesionales de la información fue vital para la toma de conciencia social y el cambio de paradigma que supuso el llamado «espíritu de Ermua» en la lucha contra el terrorismo.
Kiko Martínez, productor de la cinta y fundador de Nadie es Perfecto, ha subrayado el compromiso de la producción con el rigor histórico y el respeto a las víctimas. La película pretende ofrecer una mirada humana sobre uno de los episodios más trascendentales de la historia reciente de España, analizando no solo la tensión de las 48 horas de cautiverio, sino también la movilización civil sin precedentes que generó el ultimátum de la banda terrorista.
Con este anuncio, la industria cinematográfica vuelve a poner el foco en la memoria democrática de España, abordando un suceso que marcó un punto de inflexión en la política y la convivencia del país. La participación de una plataforma de alcance global como Netflix asegura, además, que el relato sobre el fin del silencio social ante la violencia terrorista tenga una proyección internacional.


