Anticorrupción investiga al equipo de Gobierno de Valencia por presuntas irregularidades en la recolocación de personal
La Fiscalía Anticorrupción ha procedido a la apertura de diligencias de investigación preliminares dirigidas contra la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y varios integrantes de su equipo de Gobierno por presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias. La investigación, originada tras una denuncia presentada por el grupo municipal Compromís, se centra en una supuesta coordinación entre el Ayuntamiento de Valencia y la Autoridad Portuaria de la ciudad para la recolocación de personal público mediante procedimientos presuntamente irregulares.
Además de la primera edil, las actuaciones afectan a las concejalas Rocío Gil y Paula Llobet, así como a la presidenta del Puerto de Valencia, Mar Chao, y a cuatro empleados públicos. Las pesquisas buscan esclarecer si existieron nombramientos arbitrarios fuera de los cauces legales establecidos. Esta situación administrativa y judicial emerge en un momento de especial sensibilidad política, dado que el Gobierno municipal del Partido Popular depende del apoyo de los concejales de Vox para garantizar la estabilidad institucional en la capital del Turia.
Desde la dirección nacional de Vox han manifestado que mantendrán una actitud de vigilancia ante el desarrollo de los acontecimientos judiciales. Si bien la formación mantiene actualmente un perfil bajo para no interferir en las negociaciones de pactos autonómicos que se desarrollan en otras regiones como Aragón, han advertido que se tomarán las decisiones oportunas en caso de que el asunto sea judicializado formalmente. Fuentes de la formación insisten en que la lucha contra la corrupción es un pilar fundamental de sus acuerdos de gobierno.
A pesar de la gravedad de las acusaciones, Vox ha descartado por el momento la solicitud de una comisión de investigación en el consistorio valenciano. La formación argumenta que estos órganos suelen derivar en escenarios de confrontación política que no contribuyen al esclarecimiento de los hechos. No obstante, recalcan que la observación de cómo gestione el Partido Popular este incidente será determinante para la futura sintonía entre ambos socios de gobierno, tanto a nivel local como en el ámbito autonómico valenciano.
El escenario actual se produce tras un periodo de relativa calma en las relaciones entre los dos partidos en la Comunidad Valenciana, tras superar crisis internas previas relacionadas con adjudicaciones de contratos. La apertura de estas diligencias por parte de Anticorrupción plantea un nuevo desafío para la gobernabilidad, en un contexto donde el Partido Popular busca consolidar sus pactos territoriales sin que las investigaciones judiciales en curso alteren el equilibrio de sus alianzas con Vox.
Por el momento, las fuentes jurídicas consultadas subrayan que las actuaciones se encuentran en una fase inicial de comprobación de hechos. La evolución de las diligencias de la Fiscalía marcará el ritmo de una posible crisis de gobierno que, de escalar, podría tener repercusiones más allá de los límites municipales de Valencia, afectando a la imagen de unidad que ambas formaciones intentan proyectar en el mapa político nacional.


