El Ejecutivo proyecta la presentación de los Presupuestos Generales a finales de mayo para estabilizar la legislatura
El Gobierno de coalición ha iniciado las maniobras para presentar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) a finales del mes de mayo. Según fuentes parlamentarias de la plataforma Sumar, la intención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es reactivar el calendario presupuestario tras la celebración de los comicios andaluces, con el objetivo estratégico de asegurar la estabilidad de la legislatura y extender el mandato de forma efectiva hasta el año 2027.
Esta reactivación de la agenda económica coincide con la reestructuración interna tras el nombramiento de Carlos Cuerpo como responsable de la cartera económica, una decisión que desde los socios de coalición se interpreta como una voluntad de centrar la gestión gubernamental en la consolidación de los indicadores macroeconómicos. La estrategia de Moncloa pasa por formalizar unas cuentas de carácter expansivo que actúen como un blindaje político frente a la incertidumbre del contexto internacional.
El diagnóstico que manejan los estrategas del Ejecutivo vincula la viabilidad de estas cuentas a una normalización de la economía global. En este sentido, el gabinete de Sánchez confía en una resolución a corto plazo de las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán. Según esta tesis, un eventual acuerdo en el ámbito internacional permitiría una relajación de las presiones inflacionarias, facilitando un escenario de datos alentadores para el cierre del ejercicio parlamentario.
Desde la formación liderada por Yolanda Díaz se ha insistido en que una legislatura de cuatro años sin la aprobación de nuevas cuentas públicas resultaría inviable, tanto en términos de gestión operativa como de imagen institucional ante las autoridades europeas. Por ello, la apuesta de Sumar consiste en forzar el debate presupuestario en el Congreso de los Diputados, obligando a los socios de investidura a posicionarse ante un borrador que será presentado bajo el marco de la estabilidad frente a la alternativa de un bloqueo parlamentario.
La presión política se trasladará especialmente a las formaciones nacionalistas e independentistas. En el caso de Junts per Catalunya, los análisis internos del Gobierno sugieren que la necesidad de ganar tiempo frente a nuevos competidores electorales en el bloque independentista podría facilitar su apoyo a los PGE. De igual modo, se estima que formaciones como ERC y el PNV priorizarán la continuidad de la actual coalición para evitar un escenario electoral que derive en un cambio de ciclo político a nivel nacional.
Finalmente, la narrativa institucional del Gobierno se apoyará en los hitos de empleo recientemente alcanzados. Tras la superación de la barrera de los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, el Ejecutivo pretende utilizar los Presupuestos Generales como la herramienta definitiva para consolidar este crecimiento y desactivar las críticas sobre el coste de la vida y el acceso a la vivienda, situando la gestión económica como el eje vertebrador del resto de la legislatura.


