Polémica en el centro penitenciario Brians 2 por un encuentro íntimo entre un interno de alta peligrosidad y una escritora
La dirección del centro penitenciario de Brians 2, en Barcelona, ha generado malestar entre el cuerpo de funcionarios tras autorizar un encuentro íntimo, conocido como vis a vis, entre Pedro Jiménez García, uno de los internos considerados más peligrosos del sistema penitenciario catalán, y la escritora y periodista Teresa Porqueras. El encuentro ha suscitado preocupación en el ámbito penitenciario debido al perfil criminal del recluso y a la posible construcción de una narrativa de fascinación en torno a su figura.
Pedro Jiménez García cumple actualmente una condena de 93 años y 11 meses de prisión por la violación y el asesinato de dos agentes de la Policía Local de L’Hospitalet de Llobregat en el año 2004. Fuentes internas del penal han manifestado su perplejidad ante la concesión de este permiso, señalando que este tipo de comunicaciones suelen reservarse para encuentros de carácter sexual en salas privadas, a diferencia de las comunicaciones telefónicas o en locutorios públicos que se utilizan habitualmente para otros fines.
Durante los protocolos de seguridad previos al encuentro, los funcionarios de prisiones incautaron a la visitante un medicamento no especificado. Según consta en los informes internos del centro, dicha sustancia podría provocar estados de inconsciencia en caso de un uso inadecuado, lo que reforzó las reticencias de los trabajadores respecto a la idoneidad de la cita y la seguridad del procedimiento.
Teresa Porqueras, la persona que mantuvo el encuentro con el interno, es licenciada en Filología Hispánica y cuenta con una trayectoria mediática vinculada a la investigación de temas esotéricos y de demonología. Es autora de obras como «Cara a cara con Satanás» y «Yo, satanista», y ha colaborado en diversos programas de radio y televisión especializados en el género del misterio. En años recientes, su labor periodística la llevó a documentar procesos de exorcismo en el ámbito eclesiástico de Cataluña.
El historial delictivo de Jiménez García, ratificado por el Tribunal Supremo en 2011, detalla la extrema violencia con la que actuó en octubre de 2004. Según los hechos probados, el condenado abordó a una de las agentes en su domicilio, donde posteriormente maniató, agredió sexualmente y asesinó a ambas mujeres. La sentencia subrayó el ensañamiento del agresor, quien además provocó un incendio en la vivienda antes de huir con pertenencias de las víctimas.
La inquietud manifestada por las fuentes penitenciarias reside en el riesgo de que este vínculo personal trascienda el ámbito privado y contribuya a una mitificación del victimario. Hasta el momento, la dirección del centro no ha emitido una valoración pública sobre los criterios específicos que motivaron la autorización de esta comunicación especial ni sobre la naturaleza de la relación entre el interno y la escritora.


