La Ertzaintza identifica a veinte personas tras los incidentes registrados en Bilbao durante la celebración del Mundial
La jornada festiva por la consecución del título mundial de la selección española de fútbol en 2026 se vio alterada en Bilbao por diversos episodios de violencia y enfrentamientos en el centro de la capital vizcaína. La Ertzaintza ha procedido a la identificación de una veintena de personas tras registrarse agresiones directas a aficionados, intentos de sabotaje a instalaciones audiovisuales y altercados en las zonas de mayor afluencia de seguidores.
El suceso de mayor repercusión se localizó en las inmediaciones del Parque de Doña Casilda, donde un joven fue víctima de una agresión múltiple por portar una bandera de España. Según las imágenes captadas por testigos y difundidas en redes sociales, cuatro individuos rodearon y golpearon al aficionado, llegando a propinarle patadas una vez se encontraba en el suelo. El incidente se produjo en el marco de la finalización de una movilización convocada por el colectivo Iñigo Cabacas Herri Harmaila (ICHH) en favor de la oficialidad de las selecciones vascas.
En el centro neurálgico de la Gran Vía, se registraron intentos de boicot contra la pantalla gigante instalada por el Partido Popular para la retransmisión del encuentro. Un grupo de individuos procedió al corte de los cables de suministro técnico con el objetivo de interrumpir la señal del partido. La situación derivó en momentos de tensión con los organizadores del evento, incluyendo a la portavoz municipal del PP, Esther Martínez, hasta que la avería fue subsanada y la proyección pudo reanudarse bajo custodia policial.
El balance de las actuaciones de la Policía autonómica vasca arroja un total de veinte personas identificadas, con edades comprendidas entre los 15 y los 46 años. Según fuentes oficiales, se investiga a uno de los implicados por un presunto delito de amenazas con arma blanca, mientras que otros cuatro han sido propuestos para sanción administrativa en aplicación de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana. La mayoría de los identificados son de nacionalidad española, a excepción de un ciudadano de origen subsahariano.
Testigos presenciales y ciudadanos afectados denunciaron una atmósfera de hostilidad en las calles adyacentes, relatando episodios de persecución a familias, lanzamientos de objetos y proferimiento de insultos contra quienes portaban simbología nacional. El despliegue de la Ertzaintza se mantuvo activo durante toda la noche en varios puntos del centro urbano para contener los incidentes y evitar enfrentamientos directos entre los grupos que acudieron a la manifestación nacionalista y los ciudadanos que celebraban el triunfo deportivo.
Las autoridades continúan analizando las grabaciones de seguridad y los vídeos publicados en plataformas digitales para determinar si procede el inicio de nuevas diligencias judiciales. La difusión de estos episodios de tensión vuelve a situar en el debate público la seguridad y la convivencia en los espacios de celebración multitudinaria en la comunidad autónoma.


