La presidenta del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Cristina Narbona, ha comparecido este lunes ante la comisión de investigación del Senado sobre el denominado ‘caso Koldo’. Durante su intervención, Narbona ha confirmado que derivó a la exmilitante Leire Díez al secretario de Organización de la formación, Santos Cerdán, tras ser informada por esta de que poseía información supuestamente relevante para la organización política.
Narbona ha explicado que su intervención se limitó a facilitar el contacto entre ambas partes sin profundizar en el contenido de la información. Según el testimonio de la presidenta socialista, Cerdán le trasladó posteriormente que los datos aportados por Díez carecían de trascendencia. Esta declaración se produce en un contexto donde informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han documentado hasta 39 encuentros entre el secretario de Organización y la exmilitante, 22 de ellos en la sede central del partido.
Ante las preguntas de los grupos parlamentarios, la compareciente ha rechazado tener conocimiento de una presunta trama destinada a interferir en operaciones policiales o judiciales que afecten al Ejecutivo o al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Narbona ha insistido en que su relación con Leire Díez ha sido de carácter profesional y que desconocía los pormenores de las gestiones que esta pudiera estar realizando.
En cuanto a su papel dentro de la estructura del PSOE, la exministra ha precisado que sus funciones como presidenta del partido se centran en la representación institucional y la presidencia de la Comisión Ejecutiva Federal. Narbona ha remarcado que estas atribuciones no incluyen la gestión operativa ni el «funcionamiento real» de la organización, delegando dichas competencias en las secretarías correspondientes.
La comisión ha interpelado a la compareciente sobre una serie de mensajes de texto intercambiados el pasado 24 de abril, fecha que coincidió con la publicación de la carta a la ciudadanía del presidente del Gobierno. En dichas comunicaciones, Díez mencionaba la posibilidad de ofrecer «ayuda cualificada» para revertir situaciones adversas. Narbona ha reiterado que, pese a recibir tales mensajes, su única acción fue remitir el asunto al responsable de Organización, al considerarlo el cauce adecuado para la política de comunicación del partido.
Finalmente, respecto a la posibilidad de que el PSOE emprenda acciones legales contra Leire Díez, Narbona ha señalado que la formación está a la espera de conocer la evolución de la causa que instruye el magistrado Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional. La presidenta socialista ya prestó declaración como testigo ante dicho tribunal el pasado 15 de julio, manteniendo la misma línea argumental sobre su falta de conocimiento de los detalles de la supuesta trama investigada.


