La ministra Morant vincula el proyecto político de Feijóo con regímenes «criminales» y el PP exige su rectificación
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha generado una intensa controversia política tras afirmar que el modelo de gobierno que plantea el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se asemeja a gobiernos «criminales como el de Hitler». Estas declaraciones, realizadas durante una entrevista en TVE, han provocado la reacción inmediata de la formación popular, que ha exigido una rectificación urgente por considerar que se ha cruzado una línea roja en el debate democrático.
Durante su intervención, Morant vinculó el ascenso de los discursos de odio y la xenofobia en las redes sociales con la responsabilidad de ciertos actores políticos. La ministra citó los recientes insultos racistas contra el futbolista de la selección española Lamine Yamal para pedir al PP que se posicione de forma clara. Según la titular de Ciencia, el camino que está dibujando Feijóo podría derivar en ejecutivos capaces de promulgar leyes racistas que persigan a la ciudadanía, estableciendo un paralelismo directo con el nazismo alemán.
«Creo que Alberto Núñez Feijóo se equivoca, pero está dibujando un camino que se parece cada vez más a esos gobiernos criminales como el de Hitler», reiteró la ministra socialista. Morant subrayó que su postura se encuentra en el «bando» de la diversidad y lamentó la aparición de una «España racista» que, a su juicio, está siendo alimentada por discursos irresponsables desde la esfera política.
Por su parte, el Partido Popular ha respondido con dureza a través de sus canales oficiales y de sus principales portavoces. En un mensaje institucional, la formación conservadora señaló que comparar a un adversario político con Hitler es «inaceptable» y que tales afirmaciones solo sirven para alimentar la crispación. El PP ha instado a la ministra a pedir perdón, considerando que sus palabras ofenden a cualquier ciudadano con convicciones demócratas.
Borja Sémper, portavoz nacional del PP, enmarcó estas declaraciones en lo que calificó como los «estertores» y la «descomposición» del actual Gobierno, sugiriendo que se trata de una estrategia para desviar la atención de otros problemas de gestión. En la misma línea, la portavoz parlamentaria en el Congreso, Ester Muñoz, criticó el nivel del discurso de la ministra y lamentó el uso de la figura del dictador alemán en la confrontación partidista diaria.
Este cruce de acusaciones se produce en un momento de especial sensibilidad respecto a las políticas migratorias y la cohesión social, elevando la tensión institucional entre los dos principales partidos del arco parlamentario ante la falta de consenso en materias de Estado.


