El polifacético artista y colaborador televisivo Aldo Comas ha manifestado su intención de apoyar a las formaciones de derecha en el próximo ciclo electoral, al tiempo que ha lanzado una severa crítica al sistema de subvenciones culturales en España. En una entrevista concedida al programa ‘El Purgatorio’ de THE OBJECTIVE, el pintor y empresario ha analizado la situación del sector cinematográfico y ha desgranado las claves de su pensamiento político, que define como «anarcoreaccionario».
Comas, conocido por su trayectoria en el mundo del arte y su presencia mediática, ha señalado una deriva ideológica en la gestión de las ayudas públicas al cine. Según el artista, el actual sistema de puntuación del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) prioriza criterios de identidad sobre la calidad técnica de los proyectos. «Si metes a un director trans te dan 30 puntos más, pero si el guion es el mejor de la historia solo te dan un punto», ha afirmado, abogando por un modelo donde el talento sea el único baremo de selección.
En el plano estrictamente político, Comas ha confirmado un giro en su orientación electoral, motivado por lo que considera una «hipocresía» de la izquierda contemporánea. Tras haber votado a diversas formaciones en el pasado —desde el socialismo hasta el nacionalismo catalán—, el artista ha asegurado que su papeleta «virará hacia la derecha» en la próxima cita con las urnas. A pesar de reconocer una estrecha amistad con Santiago Abascal, líder de Vox, y de admitir que ha recibido ofertas de diversos partidos para integrarse en sus listas, ha descartado de forma tajante su entrada en la política activa.
Durante la conversación, el entrevistado ha abordado aspectos personales de su biografía, como su diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) a los cinco años y su educación en internados de élite en Suiza. Comas ha descrito estos centros como lugares de gran complejidad emocional y «traumas», alejados de la imagen de paraíso que se proyecta habitualmente. Asimismo, ha reivindicado su condición de francmasón, explicando que su pertenencia a la logia responde a una búsqueda de orden intelectual y debate dialéctico.
Respecto a la industria del cine, Comas ha negado la existencia de un veto sistemático a los actores de derecha, aunque ha señalado una tendencia al silencio por parte de estos para evitar conflictos mediáticos. Ha criticado lo que denomina «la inquisición moderna» o cultura de la cancelación, poniendo como ejemplo la figura de Pablo Picasso. A juicio de Comas, es necesario separar la obra del artista de su biografía o militancia política: «Picasso podía ser un comunista y un maltratador, pero su obra deconstruyó la figura del hombre y creó el cubismo», ha sostenido.
Finalmente, el artista se ha referido a las recientes polémicas en las galas de premios, como los Goya, criticando el uso de símbolos políticos de forma «unidireccional». Comas ha defendido una visión liberal de la sociedad, basada en la economía de mercado y la libertad individual, distanciándose del «wokismo» que, según sus palabras, ha desvirtuado los logros históricos de la izquierda clásica.


